En realidad no ha pasado tanto tiempo desde que escribí por última vez. Borré dos posts anteriores a este, de cosas que quería decirle a La Venezolana pero no podía, porque me estaba pillando, pero no sabía si ella también...
Pues fue que sí.
Y menudo sí.
Así que al final le dije lo que ponía en esos posts, y los borré en mi paranoia de "como se le ocurra buscar en google y encuentre el blog, me muero".
Me da un poco de rabia no tener ya esa libertad que tenía antiguamente de escribir sin tener miedo que la gente querida u odiada encontrara el blog. Me da rabia tener que censurarme un poquito, no poder dar detalles. No quiero escribir nada que la pueda herir, aunque sea sin querer, si lo llega a encontrar algún día.
El caso es que somos oficialmente novias. No me enamoraba así desde mi primer amor.
Estoy en fase de no poder concentrarme en nada, de ir atrasadísima en el trabajo por quedar con ella, o pensar en ella.
De que me encante cómo ha sido todo, tan natural, sin forzarlo, siendo primero amigas (aunque en la distancia y por chat es donde se forjó todo), de ver que es alguien que encaja conmigo, y yo con ella.
Por alguna razón, a pesar de las dificultades individuales que tenemos cada una, estoy convencida de que nos va a ir bien, no tengo ninguna duda.
No pensaba que pudiera existir una persona así para mí. La verdad todavía estoy flipando un poco, no puede ser que todo sea tan bueno, que me cuide tanto, que me quiera tanto, que se preocupe tanto por mí.
Lo que debería ser lo normal, se me está haciendo difícil de aceptar, teniendo en cuenta que vengo de donde vengo (donde unas cuantas me han tratado como el puto culo).
Hace unos días hice una cagada gordísima, que nos podría haber costado la relación, pero ha seguido a mi lado. No me ha dejado. No me podía creer que yo estuviera dejando escapar una persona así, tan pronto, por ser una auténtica gilipollas irresponsable.
Aunque tengo que solucionar aún algo de eso y no puedo decírselo, y se me come la ansiedad y la preocupación, me ha hecho darme cuenta que la quiero más de lo que pensaba. Aun así, me he distanciado un poco por el daño que le he hecho, porque siento una culpa inmensa, y espero tenerlo solucionado para cuando vuelva de su viaje.
Paradójicamente, mi cagada también le hizo darse cuenta a ella que me quiere más de lo que creía, según me dijo.
Ojalá vaya todo bien.
Sé que será así. Tiene que ser así, sino, no sé si podrá volver a perdonarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario