27 de marzo de 2017

Recuperar mi vida

Poco a poco voy viendo la luz. Quiero recuperar la vida que tenía hace muchísimos años, no sé cuando me perdí y no me quise dar cuenta.

La verdad, no sé como se hace. Quizá estableciéndose pequeñas metas y cerrar cosas pendientes de hacía muuucho tiempo, aunque sean chorradas del día a día.

Quizá el secreto está en moverse, pero no demasiado. Hubo un tiempo que ocupaba casi todo mi tiempo en hacer muchas cosas, no dejar escapar ninguna oportunidad de ocio, imponiéndome otras obligaciones aunque no me apeteciera mucho. Sólo para "hacer cosas". Al final me saturé, claro. Lo que me gustaba pasó a ser indiferente, y entonces caí en la inmovilidad. Cada vez hacía menos, y lo que tenía que hacer, eran obligaciones. Ir a trabajar, ir a inglés, ir a básquet, quedar porque sí.

Una de las cosas que tengo pendiente desde hace muchos años es dedicar menos horas a internet. La verdad es que este último mes que me he dedicado más a escucharme a mí misma, analizarme (a veces hasta la extenuación)  y en definitiva, en volver a ser autosuficiente, no he estado tanto en las redes sociales, aunque aún espero reducir más. No tener que conectarme cada día a Facebook, sólo para distraerme o interactuar con alguien, sintiéndome más vacía después.

Mi madre me ha dicho que mire lo positivo de las cosas. Pero la verdad es que nadie me enseñó nunca. Me cuesta adaptarme a los cambios impuestos, así que podreis imaginar que crearlos yo es algo que no suelo hacer. Ahora estoy haciendo cambios, aunque sean pequeños, por lo menos mentales.

A ver que pasa.


12 de marzo de 2017

Yo soy esa

Soy la que va sola a las bodas.

Soy la que va sola a los conciertos.

Soy la que va sola a las cenas.

A las calçotades.

Soy la que va sola a los gin tonics, a las birras.

La que va sola de paseo.

La que duerme en medio de una cama de metro cincuenta.

Soy la que va al súper sola.

La que ha empezado a comprar online para no arrastrar sola el carrito y las bolsas.

Soy de los pocos especímenes que ha ido sola al cine.

Sola a beber en un bar.

A comer en un restaurante.


Todo esto es muy guay. Queda muy de guays. De autosuficiente.


Pero pesa mucho.

5 de marzo de 2017

Tiempo de introspección

Estoy un poco sorprendida de mí misma. No estoy llevando esta ruptura como pensaba que iba a reaccionar, no es que esté bien, pero tampoco es que esté llorando por las esquinas modo drama queen ON como siempre me había pasado ni dejando de tener objetivos propios. 

Aun así esta semana empecé con la psicóloga. Es la primera vez que voy. Era algo que quería hacer muchos años, así que quizá sea el momento de solucionar lo que quedó pendiente. 

Toda esta semana he estado pensando mucho, muchísimo en mi pasado sentimental y leyendo mis diarios de juventud para encontrar patrones parecidos entre mis relaciones y comparar cómo me sentía en ese momento y la actualidad. He encontrado cosas que no me han gustado, pero nada nada, a ver cómo las enfrento para que no me vuelva a pasar, aunque no sé si es posible, o fácil, cambiar partes de la personalidad, la manera de sentir, la manera de pensar. Sí que se puede, porque no soy la misma que hace 15 años afortunadamente, pero esta vez quiero hacer estos cambios mentales de manera consciente. Tengo ganas de volver a conocerme a mí misma.

Esta vez no voy a tirarme a la vida loca. No voy a hacer cosas aunque no me apetezcan para "distraerme" y "olvidarla". No voy a beber desmesuradamente. No voy a conocer a nadie para subirme la autoestima. Lo haré yo sola. Con la ayuda de psicóloga y amigas, claro.

El fin de semana deja demasiado tiempo para pensar y como suele suceder, no me apetecen las responsabilidadades caseras que puedan distraerme un poco.

Estoy triste pero aceptando. Creo. Agradecida, de hecho. Con EsaChica. Por no alargarme la agonía, por haberme dado la chispa para hacer cosas y sacarme del letargo en el que llevo instalada más de 3 años. Ahora será más complicado hacerlo sola, pero tengo objetivos de vida que intentaré cumplir. Cambiar de trabajo, de casa, volver a estudiar. Agosto 2018, se me antoja lejos pero será el momento en que pueda iniciar una nueva vida laboral. Ya tengo ganas. 

Ahora sólo faltan las fuerzas.

27 de febrero de 2017

Frases tópicas que odio

Me gustaría parecerme a mi abuela materna R. Pero no, me he tenido que parecer a la paterna. Y al abuelo materno. Ahora que lo pienso, en mis abuelos una pareja uno era positivo y la otra negativa, y en la otra pareja uno negativo y la otra positiva (R). Me temo que yo soy la negativa y necesito una pareja positiva.

Mi yaya R. me dijo el otro día que ella siempre se ha adaptado bien a los cambios, que la vida hay que tomarla como viene y que no vale la pena estar triste. Y con todas las miserias que ella ha tenido que sufrir desde bien pequeña.

A mi los cambios se me dan fatal. No los veo como una oportunidad de mejorar. Y si vienen impuestos, pues peor. 



Suele haber un par de frases típicas y tópicas cuando hay algún cambio, sobretodo asociado con una pérdida, como un trabajo, o sobretodo, como una pareja. Son frases que sé que se dan con el objetivo de dar ánimos, pero a  mi no me suelen servir. Son:

Uno: todo pasa por alguna razón. Algo mejor está por llegar

Y dos: ella no te merece/te mereces algo mejor.

Analicemos. Que yo soy mucho de analizar, menos cuando tendría que hacerlo y me lanzo a la piscina en el amor, y así me va.

Uno:
Las cosas, simplemente pasan. O hacemos que pasen. Ni destino, ni karma, ni guiones divinos. Y no siempre necesariamente el cambio tiene que ser para mejor. Sino llegaría un punto que seríamos la releche. Siempre que habéis cambiado de casa la siguiente era mejor? O el trabajo? Incluso una pareja? Pues no, nos vamos encontrando con cosas mejores y peores en la vida, pero no tiene porqué ser siempre lineal hacia lo positivo o mejor.

Dos:

El merecer. Por supuesto que todo el mundo de mi mundo se merece cosas buenas. Porque suelo relacionarme con gente maja. Si una pareja no me ha tratado mal aposta (que es diferente a cometer errores), no tiene porqué no merecerme. Merecen ser queridas por mí. Y lo mismo a la inversa, quizá mi pareja no sea la perfección, pero ya estoy satisfecha con eso y con su manera de querer, y no necesito ni "merezco" algo mejor. Ese mejor que tiene ella ya me sirve.

A veces son necesarias visiones objetivas, desde fuera, pero pueden estar igual de sesgadas que las internas.



Y aquí seguimos, teniendo pesadillas cada noche y despertándome de golpe de madrugada.



(dibujos de Alfonso Casas)

22 de febrero de 2017

Paréntesis. (Cate)

Creo que es mi deber hacer un paréntesis de mi hundimiento en la miseria para compartir este vídeo que ya habéis visto casi todas.

Cate Blanchett haciendo de Drag en el Stonewall Inn.

Vuelvo a creer en el amor. Bueno, esto no es amor, creo que es otra cosa...





jawdropping


Ah, qué tiempos aquellos en los que había posts de buenorras en este blog bajo la etiqueta "mujeres"!

15 de febrero de 2017

No news, bad news

Me gustaría haber llegado a tiempo para responder todos los comentarios del post anterior más decentemente, pero supongo que ya no tiene sentido responder desde el futuro.

Como habréis intuido por mi silencio de ayer, tal y como venía diciendo mi intuición, ha decidido que no puede continuar. Que no puede pasar al siguiente nivel. Y yo que de este nivel ya había cogido todas las monedas, estrellas y todos los bonus para poder entregárselos en el siguiente nivel, justo en el último salto para llegar a la bandera va y me caigo por el precipicio.Tenía tanto que darte, decía la canción. ¿Qué hago yo ahora con todo esto?

A pesar de todo fue bonito, aunque triste, claro. Por primera vez (y última) hablamos de sentimientos y todo lo que me llevaba guardando meses, lo pude decir. Tanto guardarlo para que no saliera por patas y al final el resultado es el mismo.

Jode cuando el amor no es suficiente. Que sólo sea cuestión de mal tempo, de la situación, de no estar en el mismo punto.

Ahora empieza lo jodido. Yo no sé si hago una sobrerreacción de estas situaciones, pensaba que con las experiencias y los años se podía llevar más racionalmente. Pero el cuerpo no obedece. El cuerpo va a la suya, igual le da por obsequiarme con un ataque de ansiedad de buenos días como con una llorera descomunal que me encoge el estómago casi hasta el vómito. Y vete a trabajar con todo esto, ¿sabes?

Pero bueno, sé lo que hay que hacer. Sólo hay que intentar ponerlo en práctica. ¡La teoría es tan bonita cuando no se está experimentando!

Qué jodido es echar de menos, qué jodido es vivir en el pasado y en el futuro y no en el presente.

13 de febrero de 2017

Mañana termina (o empieza) mi infierno

Finalmente mañana he quedado con EsaChica para hablar. Quedar para hablar es un rollo, porque eso significa que algo no va bien. Pero bueno, eso ya lo sabía, tarde o temprano tenía que llegar esta conversación y tantas semanas postergándolo me estaba haciendo más mal que bien. Mal, mucho mal.

Pero hablarlo parece que lo hace más real. Y por lo tanto, más temible. Pero yo no puedo esconder más como me siento y ella necesita definir qué relación tenemos, si su terror al compromiso no la deja continuar.



Así que mañana una de dos: o termino este infierno de incertidumbre y empiezo otro de ruptura, o termino esta incertidumbre y lo intentamos con todas las cartas sobre la mesa. Basta de intuiciones, basta de adivinar qué siente la otra. 

Porque yo lo tengo claro, lo quiero intentar. Quiero luchar por eso. El problema es que ella no quiera. Y por una conversación que hemos tenido por el móvil, mucha buena pinta no tiene. O quizá me esté montando una película. Me suena que será el típico "no eres tú, soy yo" o el "no estamos en el mismo punto", "no te puedo dar lo que necesitas", "no nos hemos conocido en el momento adecuado" blablablabla. Pues anda que no jode gustarse (quererse) y que no sea el momento adecuado. El momento se lo crea cada uno, ¿no?

En fin. Por el momento no puedo dejar de llorar porque ya estoy avanzando acontecimientos, llevo en esta situación como de ruptura hipotética semanas (¿meses?) y quizá mañana se haga real. Sólo necesito paz y espero que no tarde en llegar. Me jode porque sé que mañana lloraré delante de ella y no quiero.

Ojalá tuviera un interruptor para apagar los pensamientos. Y los sentimientos, de paso. En serio, no sé porqué reacciono de esta manera tan ¿exagerada? si es que ya lo dije el otro día, incompetentes emocionales total.

Comentad mucho, por favor, aunque sólo sea para darme fuerzas...

8 de febrero de 2017

Otro trancazo

Este invierno estoy que lo peto.

Después del gripazo de dos semanas en diciembre, ansiedades varias en enero, pitidos en los oídos a principios de febrero, esguince o lo que fuera de costilla, llega el dolor de muñeca y un resfriado de agárrate y no te menees. Ahora mismo soy una faringitis andante afónica, metida en una pecera de mocos.

Que sí, que tengo que ser positiva y blabla, que hay cosas peores, pero cómo voy a funcionar si cada dos por tres estoy enferma? El caso es que no me ponía enferma estando bien emocionalmente, yo creo que he pegado un bajón de defensas y este puto frío y los críos con los que trabajo no ayudan.

Más médicos: ayer fui a la ginecóloga. Hacía tanto que no iba, que la otra ya se había jubilado. Y menos mal, porque era un infierno de mujer. La de ahora mucho más maja: no se le salieron los ojos de las órbitas cuando le dije que no usaba anticonceptivos porque me acostaba con mujeres. En fin, a ver qué tal los resultados.

Soy de la parte de la población a la que La La land ni frío ni calor.

Y creo que voy a parar de escribir, porque para escribir cosas negativas mejor me pongo a leer... es cansino levantarse cada día esperando que llegue el finde para poder desconectar y tumbarse en el sofá porque me falta energía.

Lo que podéis hacer de mientras es pasaros por el blog de Jei, siempre da gusto ver resurgir viejas glorias de la bollosfera!!!! Hacedme caso, va.


1 de febrero de 2017

Sin novedad

Sin novedad.

Salí a correr, después de un parón de casi dos meses (no estoy tan mal como pensaba).

He comido mejor, gracias a los tuppers familiares.

Sigo intentando dejar de pensar.

Ir contra los deseos es muy duro y frustrante y castrante.

Pensando en mi futuro. ¿Quiero ser profe? ¿Qué quiero ser de mayor laboralmente hablando?

Quiero desengancharme de las redes sociales y recuperar más los libros.

Quiero dejar otras conductas adictivas.

¿Cómo se sale de aquí?

Necesito vacaciones

28 de enero de 2017

Sal de mi cabeza

Esta mañana me he levantado con un pitido en el oído que aún me dura. El día anterior, ni conciertos, ni discotecas, ni música a todo trapo en el ipod. Me he acojonado un poco porque sé que hay gente que le pasa y lo escucha para toda la vida. Con lo que me gusta el silencio. A ver si a la hora de dormir ya no lo oigo sino me va a costar y me estresaré más. 

Quizá esté somatizando todo de manera muy bestia. Si esta semana me he decidido a relajarme un poco de la dependencia emocional por EsaChica y pasar más del trabajo, hoy he tomado la determinación de que sí voy a tomarme la vida más zen, porque no puedo pasar de taquicardias, a dolores de estómago/pérdida el apetito, a contracturas en los cartílagos interscostales (flípalo) a pitidos en el oído. ¿Qué será lo próximo? De momento ya me he casacado la botellita entera de Passiflora, así que entre esto, que me están alimentando  los tuppers de mi padre y que no quiero más dramas en mi vida, esta semana está siendo de relanzamiento y no quiero recaer.

¡ACTITUD!

También estoy más contenta porque creo que he llegado a tiempo antes del bajón máximo: empecé a leer a trozos un libro de autoayuda (por cierto, gracias por las recomendaciones en el post anterior), y me he aburrido, es decir, me he dado cuenta que realmente (de momento) no lo necesito, quizá algún pasaje suelto para distraerme si volviera la ansiedad (que no ha vuelto en plan destroyer, sólo pequeñas oleadillas).

Pues nada... ahora sólo hace falta: 
- dormir más
- Retomar el deporte
- Bajar la adicción internáutica

Como cuesta la vida, hijas.