23 de agosto de 2012

La última vez

Ey! cuánto tiempo sin usar esta etiqueta!

Seguramente alguna vez os habréis dicho: "si hubiera sabido que era la última vez...". Si hubieras sabido la última vez que veías a esa persona, que estarías en esa casa, que irías a ese sitio, que besarías a alguien... quizá lo hubieras exprimido más, pero también hubiera sido más doloroso.

Esta noche ha sido la última vez que he visto y veré a mi amor platónico, la Presunta2. No creo en el destino, pero la Presunta2 ha resultado ser la suma de todos los imposibles: superhetero, difícil de coincidir con ella, estar de vacaciones cuando ella iba al trabajo, no poder sentarse a su lado en las cenas o reuniones, ahora se va al extranjero... vaya, no pude ni fraguar una amistad aunque lo intenté antes de "conocer" a la Moza.
Con Presunta1 sí que somos "superamigas" (no creo en la amistad forever, eso da para otro post). La diferencia es que Presunta1 sólo era una chica guapa en la que fijarse para alegrarse el día en el curro pero sin ninguna aspiración 100% real (más un reto que otra cosa), Presunta2 fue la primera chica de la que me enamoré (aunque quise alguna otra) tras SuperEx. Eso sí, amor totalmente idealizado, pero agilipollarse de verdad, al fin y al cabo, y nadie de alrededor que nos conozca a ambas se lo ha tomado totalmente en serio. Así que os toca a vosotras aguantar la chapa. Pero, aunque no haya tenido nada con ella, el lado positivo es que su aparición me hizo saber que podía volver a enamorarme y por lo tanto abrirme a nuevos horizontes, como los de La Moza.

En fin, la chica se va a estudiar tres largos años fuera de España, así que soy consciente que poco a poco perderé el contacto y el "ya vendréis a visitarme" se lo llevará el viento. Que esta noche he sido consciente que será la última vez que la haya visto, que ni siquiera nos hemos dado dos besos, que no sé si alguna vez ha podido intiuir algo sobre lo que sentía por ella. Que da rabia a veces no comunicárselo a la persona interesada, pero ¿qué sentido tendría? Todo el mundo alguna vez no es correspondido, nosotras ponemos la excusa "es hetero" y nos quedamos tan anchas... aunque si hubiéramos coincidido en orientaciones, o sexos, o géneros, quizá no hubiera cuajado por cualquiero otro factor.



Por la vida te vas encontrando con personas interesantes que no tienen ni idea de la marca que dejan en los demás y somos tan estúpidos que para seguir no sé qué tipo de código moral callamos cobardes y no se lo hacemos saber.



5 comentarios:


  1. Muy bueno lo de que las "presuntas" se vayan fuera. Ya es casualidad ¿no?, pero lo que más me ha llamado la atención de tu post es parte del último párrafo "...Por la vida te vas encontrando con personas interesantes que no tienen ni idea de la marca que dejan en los demás ...", al que yo añadiría que "una" también va dejando marcas, buenas o malas, pero a veces no somos tan indiferentes a los demás como creemos.
    Esto viene a cuento de cuando yo me separé de mi matrimonio hetero, allá por los 80 que no era una época fácil para la mujer y encima fué una separación traumática, difícil y guerrera en la que en el primer asalto perdí la custodia de todos mis hijos.
    Pasó el tiempo que puso las cosas en su sitio o sea, los niños "me los volvieron a dar" y en esto que me encuentro con una antigua compañera de despacho que vivió muy de cerca todos los hechos. Me preguntó por ellos y les dije que muy bien, que eran unos hijos estupendos, que realmente tenía unos hijos que no me merecía. Y la respuesta fué, más o menos : "...tu te lo mereces todo, eres la persona más valiente que he conocido jamás y ya pueden estar tus hijos orgullosos de ti..".
    La "alabanza" fué de lo menos. Lo más importante es que me di cuenta de que alguien se había percatado de mi conducta y de cómo peleé, pero limpiamente, hasta el final en unos años en que una mujer casada ni siquiera podía tener una cuenta en un banco y que a la separada la miraban más o menos como a una cabra loca y sexualmente al alcance de casi todo el mundo. Porque esa fué otra: ni te cuento los "amigos", casados todos, de mi ex que me tiraron los tejos una vez separada.

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  2. :)

    Sí, quizá también estamos muy acostumbradas a decir "no me lo merezco", o "no te merezco" cuando en realidad no es verdad. Es una frase que no me gusta! Nos lo merecemos todo y mucho más!

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  3. Nosu, brindo por este post. Que grande! ciertamente, en el camino nos encomtramos con gente que nos marca y a la que marcamos.

    Un beso

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  4. Sin desmerecer el resto del post, yo también me quedo con el último párrafo. Es genial Nosu... me dejas pensando y creo que debería haber dicho muchas cosas a muchas personas. Algunas ya no están ni siquiera en este mundo, pero igual y puedo arreglar algunas cosas que he dejado pendientes... ¡gracias!
    Y de tu presunta 2... lo mejor es que se haya quedado en presunta, así la realidad no puede arruinar la ilusión, no? :D

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  5. Muy acertada la última frase. Qué asco tener miedo a estas cosas, código moral, o como quieras llamarlo.

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