24 de enero de 2017

Somos unos deficientes emocionales

Mirando hacia atrás (malditos blogs y recuerdos de Facebook) he caído en la cuenta que llevo como 3 años de bajón-rayada laboral y unos 4 meses de bajón-rayada emocional reciente (más unos cuantos bastantes más de herencia). Es normal que haya llegado un punto en que haya petado. No es que intente justificarme, sino buscarle una explicación a las cosas.

Eso me lleva a pensar que somos unos ineptos emocionales, porque oye, ¿a vosotras os enseñaron a como gestionar las emociones? Porque a mí no: tenías una rabieta, te la comías con patatas (o con un bofetón), sentías impotencia, tristeza, lo que sea, te podían consolar pero luego era tú la que tenía que lidiar con esa tristeza (y con qué herramientas?). Y así hasta adultos. Ahora busco ejercicios o lecturas sobre inteligencia emocional y casi todo es sobre cómo educar a los hijos. Yo quiero ser inteligente en eso ahora, a mis treintaypico tacos.


Quien más quien menos tiene o ha tenido carencias emocionales, a veces más claras, a veces más sutiles, y a la mayoría nos incapacita para gestionar la complicada vida de adulto. Porque mira, si un día de cabreas y no haces los deberes pues te ponen una nota en la agenda, pero si un día te cabreas y no vas al trabajo pues la has liado parda.

Yo ya me he cansado de sacarme las castañas del fuego, y de sacárselas a los demás, pero oye, ¿tendré que seguir haciéndolo no? -buscarme la vida-. Pues nada, es encontrar esa energía, ese no rendirse, ese gestionar bien las emociones negativas para que no nos lleven al abismo, porque amigas, evitar sentirlas yo creo que es imposible. Y a veces de tan positivas se vuelven negativas, porque no te dejan ver ni disfrutar nada más. Visto desde fuera no es para tanto, pero vivirlo es una putada. Es como la casa de Gran Hermano, "que todo se magnifica". 

Es harto complicado pero algún avance he hecho desde el último post. Me juego la salud en ello, también la física. Menos pensar, menos dar vueltas, sigue ahí pero intentaré no escucharlo demasiado. Quiero seguir sintiéndome bien, disfrutar el momento como cuando no pensaba, como cuando no estaba implicada emocionalmente con EsaChica. Luchar con una misma es agotador y frustrante, pero algo bueno tiene que salir de aquí. 

20 comentarios:

  1. Hoy, al leer la contra de La Vanguardia, he pensado en esto que has escrito. "Solo aceptando que la vida no tiene sentido uno puede llegar a ser libre y alegre" (Este era el titulillo). Decía algo así como que del sufrimiento se consigue cierta libertad y cierta alegría verdadera. En fin, que vamos por buen camino, según el señor este.
    El término inteligencia emocional es bastante reciente. No existía en el momento en que debimos ser educadas con ella. El problema, es que ahora existe, y cuesta mucho aprender a utilizarla. Tenemos una desinteligencia emocional bastante genética que nos impide ver la luz de las estrellas. En fin, siga buscando.

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    1. Esto es peor que buscar a Wally jaja.
      Una vez leí un libro que aunque estaba lleno de frases manidas de autoayuda, una me quedó grabada: "cuando aprendamos a aceptar en lugar de esperar, seremos realmente felices". Lo que pasa es que siempre queremos que las cosas vayan según nuestros deseos y... va a ser que no

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  2. Lo dijo Merlín en "El caballero de la armadura oxidada"

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  3. Mmm, gestionar las emociones. Desde luego, antes sabían encajar los malos momentos mejor. Lo que no sabemos encajar es la frustración. Es un error. Co salir supervivientes de las cosas que nos hieren, va bien, ¿No?.

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    1. No sé si antes se encajaban mejor, quizá es que no se exteriorizaan tanto como hoy en día ,que por ejemplo nos podemos desfogar por la red. La vida ya era bastante dura como para ir comiéndote la cabeza, te tragabas las mierdas y ya... y lo hemos ido heredando hasta ahora

      con sorevivir va ien, sí, pero si las cicatrices pican menos tiempo mucho mejor ;)

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  4. Es curioso eso de volver a leer los post que escribimos hace años...
    Los libros de inteligencia emocional me encantan. Ojalá nos hubieran educado con todas esas herramientas que permiten gestionar las emociones desde bien pequeños! Tendríamos que desaprender tantas cosas para que todas esas técnicas funcionen...

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    1. Pero desaprender es tan difícil...
      me recomiendas algún libro de esos? Con aplicaciones prácticas, digo

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    2. Ni que lo digas...
      ¿Alguno con aplicaciones prácticas..? Ahora solo se me ocurren el de "Una mochila para el universo" o "El libro de las pequeñas revolucines", ambos de Elsa Punset.

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    3. ayyys, me da un poco de tirria esta mujer, la verdad es que me regalaron el de las revoluciones y lo devolví. Aunque quizá entonces no era el momento porque estaba superestupenda y ahora sí jeje

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  5. A mi hace años me debieron ver muy mal, y después de una primera cita con una chica la susodicha me regalo dos libros de auto-ayuda... los recuerdo perfectamente: Dios vuelve en una harley y las 9 puertas (o algo así)... Mi reacción fue un poco.. pero de que vas????
    Años después descubrí que me gustan, relajan y ayudan los libros de David Safier, no se si te suena... (Maldito Karma) que van un poco en ese estilo pero sin la sensación al leerlos de "te han recomendado este libro el lugar de ir a un loquero". SI te apetece leerte alguno ya sabes.... luego me cuentas que tal

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    1. en serioooo que después de una cita te ragaló eso?
      No me suena nada ese David, aunque el libro que citas sí. La verdad es que creo que un loquero sería más efectivo, aunque eso sí, más caro... depende como interpretes esos libros pues una se consuela, por lo menos

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    2. Como autoayuda, me regalaron el libro de la Mari Kondo. Ese en el que te hacen tirar hasta el propio libro. La verdad es que se te vuelve la vida minimalista. Pero de autoayuda tiene poca, vamos, que todo el trabajón de tirar lo haces tú solita.

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    3. David Safier me encanta como escritor. Maldito Karma, Mu! (ambos de humor), 28 días (dramita pero(L)). De autoayuda no es, pero yo reírme me reí y eso siempre es guay xD

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    4. dintel, me leí el de Mari Kondo hace un tiempo, porque sentía esa necesidad de tirar cosas y ordenar, soltar lastre físico para soltar también el emocional. He empezado por mi dormitorio, a ver si sigo a buen ritmo por toda la casa

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  6. Holis!
    soy psicóloga. La casualidad ha hecho su trabajo hoy para toparme con tu entrada y mi empatía ante los primeros renglones han hecho que me quede a leer el resto. Llevas toda la razón, somos deficientes emocionales (y yo la primera!).
    La gestión emocional es algo bastante complicado porque como bien has dicho, de pequeños no nos enseñaron todo esto. Nos enseñan a ser "reactivos" en lugar de "proactivos". Muy fácil: nos prefieren así. Hay un libro que se llama "El Principito se pone la corbata" ( http://conecta2enlaintencion.com/wp-content/uploads/2015/07/el-principito-se-pone-corbata.pdf ahí lo tienes online, por si le quieres echar un ojo) el cual aunque tenga sus flipadas varias...ayuda a discernir esos términos.
    ¿Has escuchado alguna vez eso de "en casa del herrero, cuchillo de palo"? Pues así estoy yo, sintiéndome fuera de mi sitio y sin avanzar mientras todos a mi alrededor consiguen alcanzar metas.
    Más que intentar no pensar, intenta comprender qué te pasa y por qué te pasa. Muchas veces sabemos lo que sentimos pero no entendemos de todo el por qué hasta que se convierte en desganas generalizadas...chachi xD

    Un saludete :)

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    1. Hola Mrs Nobody, bienvenida!
      En casa de herrero cuchillo de palo! Pero bueno, al menos la teoría la sabrás, aplicarla es otra historia...

      Yo lo que me pregunto es si es posible desaprender todo eso que nos han educado a fuego de pequeños, tanto sobre gestión emocional como relaciones humanas (monogamia y esos rollos). Estoy de acuerdo, nos quieren así. Tanto en la no-educación emocional como en la escolar, creo que ya no conviene que no cambie el paradigma educativo para tener adultos creo creativos y cero proactivos.

      En fin, no conocía el libro, leecharé un ojo a ver qué tal que tiene pinta de cortito jeje

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    2. El libro es cortito y no es pesado de leer, y al ser contado como una historia, se hace menos aburrido que los de autoayuda de toda la vida.
      Es posible desaprender, por mucho arraigo que tenga en nuestro coco...aprendemos más por las propias experiencias que por lo que nos inculcan desde pequeños. Eso sí, como contradicción entre ambas cosas hay..chocan y duele. El proceso es complicado, pero nunca se deja aprender.
      Estamos en continua construcción de nosotros mismos, si no eres la misma que hace un par de años...por qué vas a serlo dentro de otro par? We can, del pozo se sale (que se lo digan a la Samara)
      Un besete

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