27 de enero de 2013

La hora de la siesta

Me gusta despertar un domingo a tu lado, sin prisas. Me gusta ponerte ojillos y que te dejes embaucar para venir a tumbarte en mi sofá después de comer en el restaurante de la camarera buenorra. Tumbarnos a ver la tele sin más pretensión que estar cogidas de la mano y apoyar la cabeza en tu pecho.
Sentir el calor que generamos bajo la manta. Y que casi sin darnos cuenta, se nos vayan enredando las piernas, las manos y tras ellas el resto del cuerpo. Que el sofá se nos quede pequeño y nos tengamos que refugiar bajo el edredón de la cama.
Y tras terminar bañadas en sudor y olor, mirarte a los ojos y notarte tan tan cerca que los miedos de sentirte lejos no tengan razón de ser.

Ya sabía yo que tras esa apariencia de cría se ocultaba un pedazo de mujer.


Foto

17 comentarios:

  1. Nosu, vaya fin de semana!!!

    Por tener, hemos tenido hasta esto.

    Buen inicio de semana.

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  2. Los mejores domingos son así :)
    ¡Qué bonito post, Nosu!

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  3. muy bonito post.
    ya me imaginaba q tras tantas "capas" se ocultaba otro pedazo de mujer.
    Me alegro q LaMoza haya sabido encontrar el camino amarillo, no suele ser algo facil lograr.

    besitos

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  4. Un texto precioso!
    Ese tipo de siestas son las mejores ;)

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  5. qué bonito¡¡ ves te sale el lado romántico cuando estás enamorada.. me gustó la foto..
    besos

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  6. qué bonito¡¡ ves te sale el lado romántico cuando estás enamorada.. me gustó la foto..
    besos

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  7. No había leído esto, jo... Me encanta.

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