18 de diciembre de 2015

Tener o no tener (hijos) esa es la cuestión

Ya sabéis que he tenido diferentes épocas de si quiero hijos, no quiero hijos, una ya empieza  a tener una edad, blablabla.

Es increíble la presión social que tenemos aunque sea de manera inconsciente. A pesar de no ser algo que haya sido prioritario en mi vida, el hecho que mis amigas tengan ya dos o más hijos cada una, implica que:
- El paso del tiempo es inexorable, me siento mayor. Los últimos 10 años han pasado muy rápido. Pensamientos agobiantes de "Quizá tendría que ponerme, sino luego seré demasiado mayor, tanto para parir como para adoptar".
- Veo por el barrio a otras compañeras de escuela empujando carritos, y las veo señoras, en el sentido de la palabra que sólo viven por y para sus niños.
- Tener que soportar las típicas "¿Y tu cuando te animas?" "Pronto tendrás una miniNosu, ya verás, aunque digas que no" etc etc etc.

Afortunadamente creo que he aguantado menos de estos comentarios por el hecho de ser lesbiana y no haber tenido relaciones (exceptuando la primera) de nos enamoramos a muerte-nuestro único objetivo es casarnos y parir.



Los sentimientos son contradictorios, pero yo creo que si hay dudas, es porque no se quiere o es mejor no hacerlo. Con un hijo no se puede hacer el "bueno, cuando lo tenga seguro que me gusta porque será mío". Gran error por el que creo que pasan muchos padres y madres.
Otras razones esgrimidas para tenerlos tampoco me convencen o parecen éticas: así tendré quien me cuide de mayor y no estaré solo (JA!), le podré enseñar lo que a MÍ me gusta, le podré la ropa que yo quiera, hará todo lo que yo no pude hacer... Claro, hay gente que no tiene razones, simplemente le apetece y puede (o no)  y ya está. Sólo digo que cuando hay dudas, yo soy muy de analizar, demasiado racional quizá, pero práctico. Es una decisión crucial a tomar en la vida.



El otro día les pregunté a mis padres y abuela si se habían arrepentido de tener hijos. Dijeron que no (por la cuenta que les trae), pero que si ahora tuvieran que hacerlo (siendo jóvenes, se entiende) no lo harían. Que si mira como está el mundo, que es bonito pero mucho sacrificio... hablaban como añorando todas las cosas que hubieran querido tener en su vida y no las tuvieron porque nos tuvieron a mi hermano y a mí. Mi madre dijo que tenía miedo (MIEDO fue la palabra), pero bueno, que suponía que lo hicieron por inercia, porque es lo que tocaba, igual que creo que sigue pasando a pesar de estar en pleno siglo XXI. Hasta amigas que decían que no tendrían hijos, que ellas eran más de perros y gatos, han terminado teniendo.

Mi padre dice que no quiere nietos. Lo tiene clarísimo. ¿Aguantar otra vez berridos, pañales...? quita quita. A mi madre le haría gracia, pero que si no tiene no pasa nada. Es que a ella le cuesta más romper los esquemas mentales de rol tradicionales (por ser mujer, supongo), pero lo acaba consiguiendo.


Nunca me han gustado los niños (ni cuando yo era niña y veía bebés por la calle y en cambio mis amigas se paraban a hacerle carantoñas), nunca he querido coger bebés en brazos, y aunque a ratos los vea monos y adorables (que conste que trabajo con niños y más de uno adoptaría de lo monos que son) creo que he llegado a la conclusión que no quiero niños porque luego crecen y se convierten en adultos. Y a mí, en general, me gustan las personas pero no me gusta la gente. No sé si me explico.



En el siguiente post mis análisis de razones que corren por mi cabeza de niños.SI - niños.NO

25 de noviembre de 2015

Coincidiendo con el 25N

Hoy en la hora de la comida en el trabajo, no sé porqué, se ha iniciado una conversación entorno al acoso callejero. Éramos unas 10 personas, 8 chicas y 2 chicos. La Presunta ha empezado explicando como una vez de niña un señor le pidió un favor. Acto seguido otra compañera: "pues a mí una vez". Otra: "pues yo un día en el metro...". Y así TODAS, pero TODAS, e inclusive los dos chicos, hemos ido explicando algún episodio (más de uno por persona, en algunos casos) que habíamos sufrido.

Lo triste del caso es que en casi todas las "anécdotas" la reacción eran sonrisas. Del palo "uuh, que fuerte!", "¡qué tonticas éramos! ¡Qué pavas! escandalizándose por esos encuentros sexuales, como cuando un niño oye cacapedoculopis y se ríe. No sé, yo lo veía bastante grave a medida que cada uno iba contando sus historias, de risa ninguna. Cosas que pasaron hace 20, 15,10 años y ayer mismo, en el propio trabajo. Hasta los chicos habían sufrido acoso, a uno incluso, lo llegaron a besar en la boca.

"Es que hay gente que está enferma"

"Están mal de la cabeza".

"Es que ya son mayores, hay cada viejo que..."

Pues no. Como diríamos las feministas, no son enfermos, son hijos sanos del patriarcado.


Me entristece ver que gente joven, con estudios, acceso a la información sigan viendo como normal estos acosos. El machismo está tan interiorizado que hasta nos culpamos. He intentado que se percataran de lo que estaba pasando.

De ahí he pasado a hablar de la ocupación del espacio público, tanto físico (piernas abiertas en el transporte público)  como no ("piropos"), el paternalismo (no me sienta bien que un camarero que no conozco de nada me llame niña, le rebata y aún me explique sus razones sin cabeza ni pies de porqué llama niña a todas las mujeres)....


Como podéis suponer, el debate no ha continuado. Los feminismos siempre se dejan para luego. Total, ¿hay cosas más importantes no?

17 de noviembre de 2015

El simulacro/Transexualidad infantil

Ya sabéis que por H o por B La Moza y yo aún no vivimos juntas. No es que no tengamos ganas, pero surgen los miedos normales y cada uno ponemos nuestras excusas (ella más que yo) para mantener nuestra independencia casera. Hemos planteado alguna vez hacer EL SIMULACRO, es decir, que se venga a vivir conmigo un período "de prueba" y si sale bien mudarse definitivamente. Sí, como lo de empezar una relación en plan "pero no somos novias" y al final acabar haciendo too lo que hacen las novias. Esta semana tenía que empezar el simulacro, pero como yo estoy de vacaciones y ella de baja, tampoco vale mucho... pero ya será estar muchas horas juntas sin ser unas vacaciones de viaje (situaciones habitualmente estresantes). En fin, ya veremos, no hay prisa.



Por otro lado, el otro día mi madre me contó que había visto un documental sobre menores transexuales. Estuvimos hablando un rato sobre el tema, pasando por los roles de género, feminismo... si la transexualdiad es un tema complejo para los que nos hemos informado, imaginad para alguien no iniciado y que se ha educado durante el franquismo. La verdad es que aunque suelte algún chascarrillo, (el "problema" de ser transexual) es de agradecer que en todos estos años haya abierto un poco su mundo y haya descubierto que hay una cultura LGTB (flipó cuando descubrió que había libros, pelis, etc dirigidos a nosotrxs). Estoy francamente contenta. Casualmente también en poco tiempo vio la vida de Adèle, porque la dieron por la tele. Algún día le cuelo el libro.

26 de octubre de 2015

Oh Sandy, baby

Por fin este sábado llegó lo que hacía mucho tiempo estaba esperando: poder ir al Sing Along de Grease. La mala pata es que estaba saliendo de un resfriado, agotada y afónica, así que no disfruté mucho y tendré que...repetir. Conseguí convencer a La Moza para que viniera, porque no le entusiasma mucho la película, con deciros que sólo la ha visto una vez... aunque al terminar dijo que la recordaba peor y le gustó más de lo que creía.

Es que hay pelis que hay que verlas en el momento justo, que se sintonicen con tu momento vital. Para mí, igual que para miles de personas, Grease es mítica, quizá no es un peliculón pero está en un pedestal. Y bueno, supongo que estaba enamorada de Olivia Newton-John.

En cualquiera de sus dos versiones

Nunca la he analizado (es una peli para ser feliz), pero al final me dijo: "pues que Sandy tenga que cambiar para gustarle a un tío...".
Mmm, quizá sí, pero también se puede interpretar al revés. Sandy durante toda la película es fiel a sí misma. Sí, es una mojigata, intenta encajar fumando y bebiendo pero sigue siendo la misma durante todo el curso aunque eso signifique renunciar  a Danny. No sigue con él cuando le habla mal ni le va detrás hasta que no recibe una disculpa. En cambio él, finge todo el rato lo que no es. Chulesco para aparentar delante los amigos, apuntándose a hacer deporte para gustarle a Sandy...



Al final de curso, ella ha madurado y se da cueta de lo que vale, decide espabilarse por sí misma, tomar las riendas y dejar de hacer lo que se espera de ella en la época en la que está ambientada la peli (los 50): virgen hasta el matrimonio, no enseñar más de lo que se considera indecoroso, suspirar por los chicos. Así que en su cambio final, en la canción no dice: "ey, me he vestido en plan putón a ver si así me haces caso de una vez", sino que la letra viene a decir algo así como: "espabílate chaval, porque sí, necesito un hombre y eres tú, pero como no te lo curres, yo tengo que ser fiel a mí misma y no me voy a ir con un niñato que hace gilipolleces con tus amigotes".


En fin, que no sé. En muchos sitios se habla de que la peli es machista porque Sandy al final cede a los deseos del hombre y para más INRI, se pone en plan zorrón (¿¿¿holaaaa??? ¿¿¿y ese comentario no es machista??). No negaré que puede chirriar en algunos puntos (es una peli de los 70 ambientada en los 50), pero las mujeres reclaman su derecho a hacer lo que les venga en gana digan lo que digan (momentazo Rizzo) o a seguir sus estudios (Frenchie) en lugar de abandonarlos y quedarse de ama de casa.



Y ey, es que nadie se fija que Danny al final deja su chupa de cuero y se vuelve deportista? También dice que ha "madurado", pero ¿por qué sólo se critica el cambio de Sandy?

¿No cambiamos todxs un poco, para intentar agradar más a nuestra pareja? ¿Hasta qué punto este cambio es un sano intento de encajar con la otra lo mejor posible, y en qué punto se vuelve insano?

Ahí lo dejo

5 de octubre de 2015

Mi cari es tradicional

Hablar de ciertos temas con  La Moza me hace cortocircuitar. Por ejemplo, cuando se pone a hablar de planes de futuro (casas, bodas... NIÑOS!) cuando nuestra relación ha sido más o menos la misma en cuanto a "compromisos" durante cuatro años.

Y hablando de estos temas, que ya digo, no sé porqué hablamos de ello, pero ella es mucho de empezar la casa por el tejado, hoy no sé por qué motivo me ha dicho que si tendríamos una cuenta de ahorro conjunta.

¡POR SUPUESTO QUE NO!

Yo lo tengo clarísimo. Tener que justificar los gastos, o peor, pedirle permiso a la otra persona para comprarse algo, me parece lo peor, el grado de dependencia máximo. Eso sin contar que cada persona gasta de manera diferente. Ella tiene los argumentos contrarios, que es lo normal, lo bonito, que qué poco romántica soy, que siempre me pongo en lo peor...

Si nos ponemos a hablar de casas, estamos en las mismas: ella querría comprar, yo, primero porque no me lo puedo permitir, y segundo porque le veo más ventajas al alquiler. La vida ya es bastante inestable como para atarme a una hipoteca. Ell dice que si se compra una casa yo le pagaría el alquiler, y aunque pueda parecer raro, lo veo perfecto.

Y se me pone a hablar de cómo sería su boda, que por su parte serían almenos 100 invitados sólo con la familia. Yo... 8 invitados.
Y es que el tema familia es otro tema aparte. Le cuesta entender que el hecho que prefiera estar con ella a solas antes que con ella y su familia, no significa que odie a sus padres.  Que no concibo una vida en común yendo a comer con su familia cada domingo. Que no voy a ir a saludar a su madre al trabajo de regreso de visitar La Moza a su casa.

Los niños... bueno, como tampoco lo tiene muy claro, intento no preocuparme. Primero no quería. Ahora sí. Ayer no. Le gustan unos nombres para los hijos que a mí no. Y yo? Quiero hijos? contra más mayor me hago, más convencida estoy de que no. Supongo que trabajar con ellos también ayuda.

En fin, que en esas estoy. Un poco triste porque en temas importantes somos bastante diferentes. Y me sorprende que le cueste ver mi punto de vista contrario a hacer lo que siempre se ha hecho: comprarse una casa, tener hijos, cuenta conjunta y estar con la familia.

Pero bueno, de momento son castillos en el aire, como decía aquella, parole, parole, parole... percibo que se deja llevar por la ilusión y son temas que no ha pensado "realísticamente" . Yo es que le llevo 10 años de ventaja



23 de septiembre de 2015

De aniversario

Hoy es el Día Internacional de la Bisexualidad




En el capítulo anterior...

- MamaNosu: ¡Pero cómo voy a decirle a mis amigos que eres bollera ahora que han pasado tantos años!

Pues nada, al final se lo contó y no implosionó el mundo ni nada por el estilo. La mujer se sorprendió un poco y el marido soltó el "bueno, es su vida...".

Pocas novedades más. Estoy inmersa en el trabajo, aprovechando que la jefa directa está fuera y la superior nos valora, nos da trabajo, ha recuperado un poco mi motivación y tiene plena confianza en nosotros. Lástima que la semana que viene ya vuelve la otra, pero siento que algo ha cambiado y tendrá que cambiar su manera de pensar. Está recientemente ascendida y me cabrea pensar que sabe cómo funciona estar más abajo y aun así es como si la hubieran abducido e intente convencernos de lo que sabemos que no es. A ver como siguen desarrollando las cosas.

También estoy inmersa en aprender, aprender, aprender. Me faltan horas para aprender. Además quiero apuntarme a inglés, aunque sea online para ampliar curriculum. Pero no sé de dónde sacaré horas y motivación.



El viernes hará que estamos CUATRO años juntas. La gente dice que estamos constantemente de aniversario, y es que bueno, cada mes lo recordamos (bueno, yo lo llevo anotado en la agenda y me salta la notificación), pero esta vez es aniversario de verdad, de año. Me parece mentira que haya pasado tanto tiempo, en realidad me parece menos porque hemos llevado la relación con un ritmo de intensidad normal tirando a lento. No ha sido aquel te conozco-te amo- mudémonos- cásate conmigo en el tiempo récord que dice el estereotipo que cumplimos a rajatabla las lesbianas. Y me descoloca un poco, me ha costado mucho aprender a llevar la relación de manera diferente a lo que yo estaba acostumbrada.
Y me descoloca tener algún encontronazo, para mí lo lógico sería que las cosas fluyeran como en Disney, pero... ¿no sería que si las cosas van tan bien, si nunca hubiera discusiones, es que una de las dos partes está tan ciega que dice sí a todo y todo le parece bien?

Pues me alegro que no tengamos ningún tipo de vendas en los ojos.

Excepto en momentos puntuales...


1 de septiembre de 2015

Sacándome del armario... 11 años después

Hace tiempo os conté cómo salí del armario, hace 11 años ya (glups). En aquel dramático momento, dio la vuelta la tortilla (jo-jo-jo, qué chispa tengo) y la que se metió en el armario fue mi madre. O sea, me dejó dentro en su entorno, porque ya se sabe que lo importante es lo que piensen los demás (aunque yo creo que lo que opinen los demás está de más -clinccc, guiño guño, es que estoy sembrá).

Yo creo que fue pasando por todos los estadios que previamente había sufrido yo, como la necesidad imperiosa de tener que contarlo, sobretodo a los más allegados, es decir, mi madre y mi padre. Así que hizo de tripas corazón y con el tiempo se lo dijo a mi abuela, su madre. A pesar de todo, si actualmente nos referimos a la Moza, sé que le da reparo, ya que nunca la llamará novia delante de mi abuela, sino amiga o últimamente "la chica con la que va". Da la casualidad que se llama como mi prima y siempre hay que aclarar de quién estamos hablando, así que mi madre le dice a la suya la-chica-con-la-que-va.

Decidió decírselo a ella y a su hermana, con lo cual, toda mi reducida familia lo sabe. Pero a sus amigos, nunca se lo contó. Almenos que yo sepa, ya que yo le decía que para aliviar su drama personal de tener una hija invertida se lo contara a ellos. Pero creo que nunca lo hizo, se negaba en redondo.



El otro día me suelta que Pepa y Pepe (nombres inventados, unos amigos suyos que yo conozco y que dejé de ver cuando me hice mayor) no paran de preguntarle que si tengo novio, vamos, lo típico. Y que qué hacía.

- ¡PUES CONTÁRSELO! Mama, pensaba que ya lo sabían!

- No, y claro, como ahora HAN PASADO TANTOS AÑOS...

- Pero si ya se lo deben imaginar, que tengo TRENTA Y CINCO AÑOS y no me han conocido novio des de los 21.

- No creo, las chicas de ahora sois más independientes, es normal no tener novio hasta tarde.

¿HOLAAAAA?

Vamos, que no sabe como hacerlo. No fue mi caso, pero supongo que contra más tiempo pase, más difícil es salir del armario. Se le ha hecho una bola tan grande que ahora no sabe cómo aceptar que ha mentido u ocultado a sus amigos durante tanto tiempo.


¿Cómo acabará? Lo acabará contando? Si le cuesta tanto, mal me pese, es que todavía no lo tiene asumido, se avergüenza de mí, o por el contrario de sí misma?

chan-chan-chaaaaaan



Como veis me preocupa cero pero me hace gracia ese traslado de sentimientos propios hacia ella. Harán ellos la reflexión que el mal rato que por el que están pasando es lo mismo que hemos vivido multiplicado por mil?

28 de julio de 2015

Resumen de julio

¿Cuánto tiempo sin pasar por aquí no? No, no es que me haya convertido en una de esas blogueras que se emparejan y desaparecen del mapa, pero es que julio, como siempre, es uno de los peores meses del año. Trabajo más días, más horas, y me queda menos tiempo para ponerme delante del ordenador. Y el que me queda, lo tengo que dedicar a otros proyectos y redes sociales. 

Además en verano, aunque no tengas vacaciones se respira otro ambiente. La gente quiere quedar de terrazas (con lo fresco que se está dentro con los aires acondicionados), así que estás trabajando pero con la mente un poco en vacaciones o de bar en bar. Y así me ha pasado el mes, pasándolo bien y sufriendo a partes iguales. Quizá por eso cuando salgo de birras lo quiero convertir siempre en fiesta hasta las tantas o bailoteo, no sé, estoy despendolada. También vimos a Leonor Watling un día de estos, cómo está la chica...



En el trabajo, que siguen las cosas como no me gustaría, me lo he tomado con filosofía para sobrevivir. Pero quedan 4 días para vacaciones. Y pienso desaparecer de mi casa, a ver la logística que me tengo que montar para que a mi vuelta NUESTROS peces y RANAS sigan vivos... las plantas se me han muerto ya. Nunca sobreviven al sol del verano. 

El otro día salíamos de un bar lésbico. Bastante borrachas. Así que lo normal, nos besamos en la puerta, de arrebato y abrazo preto, no de guarreo. Pues ya tuvo que pasar un gilipollas que si yo también quiero un besito, meterme en medio blabla. En serio, es que cuando podremos hacer cosas en la calle, o simplemente ESTAR sin que cualquier capullo nos dé su opinión. El otro día paseando la perra, me lanzaron un beso desde una furgoneta. Y vamos sumando. La Moza no le da tanta importancia y me enervo más, pero bueno, yo llevo sufriéndolo 10 años más. Total, que ya me puso de mala leche, se acabó el beso y hacia el metro. 

Desde el orgullo he vuelto a reconectar con el ambiente, ¡qué ganas de mariconear tengo! A ver cuando me hago una lista de reproducción seria de canciones mariconas. Podeis sugerirme cosas.
Por cierto, este finde he visto dos pelis que me han gustado:


A ver si convenzo a La Moza para ver Priscilla, reina del desierto.
Enjoy!

5 de julio de 2015

No somos amigas, nos comemos el coño

¡Siempre se puede perfeccionar la técnica!

Visto en Cultura Inquieta