Sin novedad.
Salí a correr, después de un parón de casi dos meses (no estoy tan mal como pensaba).
He comido mejor, gracias a los tuppers familiares.
Sigo intentando dejar de pensar.
Ir contra los deseos es muy duro y frustrante y castrante.
Pensando en mi futuro. ¿Quiero ser profe? ¿Qué quiero ser de mayor laboralmente hablando?
Quiero desengancharme de las redes sociales y recuperar más los libros.
Quiero dejar otras conductas adictivas.
¿Cómo se sale de aquí?
Necesito vacaciones
1 de febrero de 2017
28 de enero de 2017
Sal de mi cabeza
Esta mañana me he levantado con un pitido en el oído que aún me dura. El día anterior, ni conciertos, ni discotecas, ni música a todo trapo en el ipod. Me he acojonado un poco porque sé que hay gente que le pasa y lo escucha para toda la vida. Con lo que me gusta el silencio. A ver si a la hora de dormir ya no lo oigo sino me va a costar y me estresaré más.
Quizá esté somatizando todo de manera muy bestia. Si esta semana me he decidido a relajarme un poco de la dependencia emocional por EsaChica y pasar más del trabajo, hoy he tomado la determinación de que sí voy a tomarme la vida más zen, porque no puedo pasar de taquicardias, a dolores de estómago/pérdida el apetito, a contracturas en los cartílagos interscostales (flípalo) a pitidos en el oído. ¿Qué será lo próximo? De momento ya me he casacado la botellita entera de Passiflora, así que entre esto, que me están alimentando los tuppers de mi padre y que no quiero más dramas en mi vida, esta semana está siendo de relanzamiento y no quiero recaer.
¡ACTITUD!
También estoy más contenta porque creo que he llegado a tiempo antes del bajón máximo: empecé a leer a trozos un libro de autoayuda (por cierto, gracias por las recomendaciones en el post anterior), y me he aburrido, es decir, me he dado cuenta que realmente (de momento) no lo necesito, quizá algún pasaje suelto para distraerme si volviera la ansiedad (que no ha vuelto en plan destroyer, sólo pequeñas oleadillas).
Pues nada... ahora sólo hace falta:
- dormir más
- Retomar el deporte
- Bajar la adicción internáutica
Como cuesta la vida, hijas.
24 de enero de 2017
Somos unos deficientes emocionales
Mirando hacia atrás (malditos blogs y recuerdos de Facebook) he caído en la cuenta que llevo como 3 años de bajón-rayada laboral y unos 4 meses de bajón-rayada emocional reciente (más unos cuantos bastantes más de herencia). Es normal que haya llegado un punto en que haya petado. No es que intente justificarme, sino buscarle una explicación a las cosas.
Eso me lleva a pensar que somos unos ineptos emocionales, porque oye, ¿a vosotras os enseñaron a como gestionar las emociones? Porque a mí no: tenías una rabieta, te la comías con patatas (o con un bofetón), sentías impotencia, tristeza, lo que sea, te podían consolar pero luego era tú la que tenía que lidiar con esa tristeza (y con qué herramientas?). Y así hasta adultos. Ahora busco ejercicios o lecturas sobre inteligencia emocional y casi todo es sobre cómo educar a los hijos. Yo quiero ser inteligente en eso ahora, a mis treintaypico tacos.
Quien más quien menos tiene o ha tenido carencias emocionales, a veces más claras, a veces más sutiles, y a la mayoría nos incapacita para gestionar la complicada vida de adulto. Porque mira, si un día de cabreas y no haces los deberes pues te ponen una nota en la agenda, pero si un día te cabreas y no vas al trabajo pues la has liado parda.
Yo ya me he cansado de sacarme las castañas del fuego, y de sacárselas a los demás, pero oye, ¿tendré que seguir haciéndolo no? -buscarme la vida-. Pues nada, es encontrar esa energía, ese no rendirse, ese gestionar bien las emociones negativas para que no nos lleven al abismo, porque amigas, evitar sentirlas yo creo que es imposible. Y a veces de tan positivas se vuelven negativas, porque no te dejan ver ni disfrutar nada más. Visto desde fuera no es para tanto, pero vivirlo es una putada. Es como la casa de Gran Hermano, "que todo se magnifica".
Es harto complicado pero algún avance he hecho desde el último post. Me juego la salud en ello, también la física. Menos pensar, menos dar vueltas, sigue ahí pero intentaré no escucharlo demasiado. Quiero seguir sintiéndome bien, disfrutar el momento como cuando no pensaba, como cuando no estaba implicada emocionalmente con EsaChica. Luchar con una misma es agotador y frustrante, pero algo bueno tiene que salir de aquí.
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Rayadas
21 de enero de 2017
Los rescatadores
Por fin ha terminado la semana. Digo por fin, porque cada mañana, justo al despertar sólo tenía ganas de volver a casa y el hecho de enfrentarse al día me dejaba agotada.
Esta semana he comido poco y mal, con lo que tampoco he tenido mucha energía, que gran parte se la llevaba el cerebro que no para, no para de dar vueltas. Justo al día siguiente del post anterior hablé con ella y sólo sirvió para reprimirme más y hacerme más películas en mi cabeza, aunque por otra parte me quedé más tranquila.
Esta tarde ha sido de médicos, aprovechando que me miraba otras cosas le he comentado sobre la ansiedad y me ha dado un jarabe de hierbas varias a ver si me relajo un poco y duermo mejor. El resto, trabajo mío mental, lo sé. Intento controlarlo, lucho contra ello cada puto día. Es muy difícil dejar de pensar, ayer me tuve que decir BASTA.
Estos días se alivian con amigos simplemente pasando el rato, como hoy, o con terapia gratis con amiga(s), como el miércoles. La verdad es que tuve bastantes revelaciones, con poner diferentes palabras a ideas que me rondaban por la cabeza pero que en boca de otra persona toman más fuerza. Fue genial, a decir verdad. Abrí más los ojos y sentí tener un poco más de poder aunque mi cuerpo diga lo contrario. ¡BIEN!
Toda la vida pensando que era una víctima cuando soy un rescatador. Y es cierto, he jugado ese rol dentro de las parejas a pesar de que en algunos casos yo está igual de rota o perdida que la otra persona y creía que era la salvada. Pero no. Y al parecer sigo haciendo lo mismo. De eso nunca había sido consciente, de la dependencia emocional sí, y a pesar de todo, sigo repititiendo patrones. Y también repito otros que no me gustaría: cuando me siento muy mal leo a trozos un libro que me ha dejado mi madre sobre la ansiedad. Resulta que los apartados que tiene marcados y subrayados son los mismos que actualmente subrayaría yo. Siempre bromeo con que tengo buenos genes, qué guapa, qué lista, sin enfermedades importantes o crónicas, pero por la parte sistema nervioso he salido a mi madre y a mi abuelo. Penica.
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Buenos MomeEeeEntos,
Rayadas
14 de enero de 2017
Te haría un rincón
Te haría un rincón en esta cama pequeña para encogerme a tu lado.Te digo ven, si quieres. Si puedes. Si tienes cinco minutos o la noche del sábado o el domingo entero. Si no hay ningún condicional -pongamos por caso un ayer de los que pesan, un hoy compartido, un mañana donde quieras escribir otro nombre - que te cierre el paso. Que quisiera desnudarte y desnudarme y vernos como somos, por dentro y por fuera. Y hacernos el amor como quien se hace una casa para vivir una noche. O trescientas. O cinco mil. O ninguna más, no importa esto ahora.De verdad que te lo confesaría, que me atraes y no sé muy bien por qué. Que quisiera tener tus labios en los míos, y que existieran las cuatro manos lentas, lentísimas. Los dos cuerpos a punto de temblar, la voz cerca del cuello y una palabra a medio decir. Y todo tu tú y todo mi yo. Y un nosotras que aprendería a serlo.Te lo quisiera decir sin tener que decir nada. Quizás por miedo a que un silencio tuyo, hipotético pero posible, se pareciera demasiado a un no. Y que este rincón de la cama se hiciera grande de golpe.
Gemma Ventura
| Fuente |
Me gusta cuando encuentras un escrito que te habría gustado escribirlo a tí porque refleja 100% lo que sientes. Pues así estoy ahora.
Señoras, les presento (además del trabajo) la segunda (o primera) causa de mi ansiedad. Conocí una chica y comenzamos una especie de relación. Digo especie porque es una relación en sí, pero huimos (huye) de todo lo que tenga que ver "pareja" y "compromiso" (chorradillas diarias como dejar un pijama en casa, conocer amistades mútuas, etc, no hablamos de casarse o ir a vivir juntas). Y estoy en ese punto que quiero abrirme en canal pero percibo que ella no, no sé si porque no está en el mismo punto o porque se sigue engañando a sí misma y no acepta que joder, le encanto demasiado y está acojonada.
Y es una putada no estar en el mismo punto. Y más no saber si lo estás, necesitar decirlo pero temer al mismo tiempo una respuesta negativa que te aleje de la otra persona.
Me adelanto a vuestro comentarios diciendo que sí, que soy muy correspondida. Qué sé lo que quiero de esta relación. Que no quiero perderla pero a la vez me mata por dentro no poder expresarme 100% para no agobiar a la otra persona.
Y mi cuerpo se rebela con ansiedad, frustración y se relaja en forma de lloros.
Lo sé, trabajé mucho para que esto no volviera a suceder. Trabajé muchos años en contra de la dependencia física y emocional. Contra esta necesidad de compartirlo todo con la otra persona, de su cuerpo, de sus mensajes de móvil. Pero ha vuelto a aparecer. Y me da rabia. Me da rabia porque la cabeza me dice una cosa y el cuerpo otra. Me da miedo no poderlo controlar. La teoría me la sé, mucho, muchísimo.
Me da rabia que algo que podría ser precioso por culpa de comidas de olla sea algo que también duela.
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Profundeces,
Rayadas
7 de enero de 2017
Yo no hago balances
En estos días quien más quien menos ha hecho balance del año. Yo como sabéis que soy indiferente a las fiestas populares, no lo hecho. También sería complicado, porque 2016 ha sido un poco montaña rusa. Mi línea de la felicidad ha ido decreciendo desde septiembre hasta ahora, que parece que se ha estabilizado por debajo del límite que me gustaría.
Pero lo que sí puedo valorar es diciembre, en resumen, ha sido un mes DE MIERDA y tengo ganas ya de pasar página. Enfermedades leves, pero que me han tenido encerrada en casa, de médico en médico, ahora trabaja, ahora la baja, ahora fiestas, ahora ansiedad, ahora me duele aquí, ojo no hagas un esfuerzo... tengo ganas de estar ya físicamente al 100% porque sino me desanimo aún más. Por lo menos desde hace dos semanas o así tengo controlada la ansiedad y las rayadas mentales-emocionales. Esto me está costando mucho, mucho trabajo pero poco a poco me siento mejor.
¡Activación! Es lo único que pido. Y que pase el invierno. Sueño mucho últimamente y hace que me cueste más levantarme, prefiero quedarme soñando calentita en la cama que salir a la fría realidad...
Pero lo que sí puedo valorar es diciembre, en resumen, ha sido un mes DE MIERDA y tengo ganas ya de pasar página. Enfermedades leves, pero que me han tenido encerrada en casa, de médico en médico, ahora trabaja, ahora la baja, ahora fiestas, ahora ansiedad, ahora me duele aquí, ojo no hagas un esfuerzo... tengo ganas de estar ya físicamente al 100% porque sino me desanimo aún más. Por lo menos desde hace dos semanas o así tengo controlada la ansiedad y las rayadas mentales-emocionales. Esto me está costando mucho, mucho trabajo pero poco a poco me siento mejor.
¡Activación! Es lo único que pido. Y que pase el invierno. Sueño mucho últimamente y hace que me cueste más levantarme, prefiero quedarme soñando calentita en la cama que salir a la fría realidad...
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Rayadas
23 de diciembre de 2016
Una navidad (sin) más
En general no me gustan las fiestas ni celebraciones (creo que soy un poco vaga para eso): ni preparar cumpleaños, ni disfrazarme por carnaval... así que imaginaos las Navidades. A ellas se les suma la pérdida de la sensación de cuando éramos niños y de todos los que no están. En fin, un asco. Así que éstas pasarán sin más. No regalos, no nada. Por lo menos me siento con la libertad de no tener que ir a comprar "porque sí" y participar del estrés de la mayoría de personas. A la vez por eso, me siento un poco excluida y me da envidia la gente que lo pasa bien en las celebraciones populares, así de grande es la presión social, porque de pequeños las celebrábamos a full. Da rabia ir perdiendo las ilusiones a medida que se crece.
Intentaré aprovechar estos seis días de fiesta que tengo. Intentando cerrar obligaciones pendientes, aunque sólo quiera estar tirada en el sofá. Hay que activarse, sino contra menos se hace menos ganas se tiene de hacer nada.
Estos últimos días he pensado en la muerte. En lo que queda de nosotros después que nos vayamos. Recuerdos, al final, en las personas que nos han conocido, porque todos los objetos y obras, a no ser que seas alguien sumamente destacado, se pierden al poco tiempo. Los que no vamos a tener hijos duraremos un poco menos. Como mucho estaremos en el recuerdo de los amigos que nos sobrevivan. Y luego, nada más.
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Rayadas
14 de diciembre de 2016
Lo que pasa es que no quiero trabajar
¿Alguna vez os habéis sentido que no podéis con vuestras obligaciones? No sé, que todo os cuesta un mundo. Ir a comprar, haceros la comida, la cama, tener que hacer recados. De decir, ay mira, me gustaría que todo se detuviera.
Llamadme rara, pero muchas veces he postergado ir a comprar, pedir cita al médico, etc para no tener que hablar con la gente.
Así que me siento como con un montón de cosas pendientes por hacer (sabéis aquello de cuando tenga tiempo lo hago?), incluso algunas que me tendría que conllevar una satisfacción, pero no me apetece hacerlas, y estos días he tenido mucho tiempo porque estoy de baja. Ahora ya no estoy en cama y físicamente ya podría hacer cosas, sólo me estoy acabando de recuperar y esta semana no volveré a trabajar. Pues bien, se me cae la casa encima. Demasiadas horas para pensar. Me cuesta un montón activarme y levantarme del sofá.
Y qué frío hace en esta puta casa. ahora mismo estoy escribiendo con el plumón. Que me han subido el alquiler, por cierto.
Estoy en ese punto que sé que quiero dar un giro radical a mi vida pero no sé cómo porque llevo muchos años en la zona de confort. Pero bueno, ayer eché un curriculum, algo es algo.
Llamadme rara, pero muchas veces he postergado ir a comprar, pedir cita al médico, etc para no tener que hablar con la gente.
Así que me siento como con un montón de cosas pendientes por hacer (sabéis aquello de cuando tenga tiempo lo hago?), incluso algunas que me tendría que conllevar una satisfacción, pero no me apetece hacerlas, y estos días he tenido mucho tiempo porque estoy de baja. Ahora ya no estoy en cama y físicamente ya podría hacer cosas, sólo me estoy acabando de recuperar y esta semana no volveré a trabajar. Pues bien, se me cae la casa encima. Demasiadas horas para pensar. Me cuesta un montón activarme y levantarme del sofá.
Y qué frío hace en esta puta casa. ahora mismo estoy escribiendo con el plumón. Que me han subido el alquiler, por cierto.
Estoy en ese punto que sé que quiero dar un giro radical a mi vida pero no sé cómo porque llevo muchos años en la zona de confort. Pero bueno, ayer eché un curriculum, algo es algo.
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7 de noviembre de 2016
(in)felicidad a tiempo completo
A veces pienso porque somos tan retorcidos e incapaces de mantenernos en un estado de felicidad al 100%. Es como si nos fijáramos más en lo negativo: cuando una cosa va mal, todo va mal, o dicho de otra manera "las desgracias nunca vienen solas", si está en el refranero y todo...!
Es como si lo qu ete produce infelicidad te absorbiera la energía y te impidiera ver la felicidad en otras cosas.
En camibio, cuando estás feliz, tampoco lo ves todo de color de rosa. Incluso tenemos el pensamiento que tanta felicidad algún día acabará, o algo pasará para que se estropee. La misma felicidad nos produce infelicidad! O pensamientos negativos.
No sé, sigo en una maraña de cosas que me hacen infelices pero no sé ni coo empezar a cambiar las cosas. Creo que para lograr un objetivo que (creemos) que nos hará feliz, tenemos que renunciar a otras cosas que también, así que ... que priorizar?
Por qué nos cuesta tanto adaptarnos al cambio, si viene de fuera, y si tenemos que crear nosotros el cambio es casi tarea imposible?
Cómo cuesta levantarse cada mañana para hacer cosas que no te apetecen, como trabajar, afrontar obligaciones... en serio la vida es tan complicada? yo creo que no, pero nos la hacemos más complicada de lo que en realidad es...
Es como si lo qu ete produce infelicidad te absorbiera la energía y te impidiera ver la felicidad en otras cosas.
En camibio, cuando estás feliz, tampoco lo ves todo de color de rosa. Incluso tenemos el pensamiento que tanta felicidad algún día acabará, o algo pasará para que se estropee. La misma felicidad nos produce infelicidad! O pensamientos negativos.
No sé, sigo en una maraña de cosas que me hacen infelices pero no sé ni coo empezar a cambiar las cosas. Creo que para lograr un objetivo que (creemos) que nos hará feliz, tenemos que renunciar a otras cosas que también, así que ... que priorizar?
Por qué nos cuesta tanto adaptarnos al cambio, si viene de fuera, y si tenemos que crear nosotros el cambio es casi tarea imposible?
Cómo cuesta levantarse cada mañana para hacer cosas que no te apetecen, como trabajar, afrontar obligaciones... en serio la vida es tan complicada? yo creo que no, pero nos la hacemos más complicada de lo que en realidad es...
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Rayadas
11 de septiembre de 2016
Ahora me pongo a limpiar...
Tengo la casa patas parriba. Estos días se han dado una serie de concidencias para ello: 5 días libres, mi compañero se ha marchado a su país por un mes y me he han dejado netflix. Lo que me ha venido muy bien para lo que necesitaba, aislarme. Así que me he encerrado en casa cual caracol, comiendo cualquier cosa, levantándome a cualquier hora, siesteando, sin ducharme, dejando las cosas por medio, tirada en el sofá viendo series (algun día podré terminar todas las empezadas?). Un cuadro, vaya,
Sigo afrontando el nuevo curso sin muchas ganas, Poca motivación para trabajar, para hacer inglés, para continuar otros proyectos donde me metí el año pasado para que me dieran la vidilla que no me daba el trabajo,
Pues nada, todo como muy cuesta arriba. Es una época de esas en que necesitas un parón total de todo. La putada es que el mundo sigue corriendo. Creo que llevo como unos años saturada de hacer muchas cosas y a la vez esperar. Voy a intentar reducir un poco la vida social (mi bolsillo también lo agradecerá).
Tiempo de introspección, de volver a hacer que las cosas que eran placer y se han vuelto obligación vuelvan a ser placer. ¿Cómo se hace eso?
Sigo afrontando el nuevo curso sin muchas ganas, Poca motivación para trabajar, para hacer inglés, para continuar otros proyectos donde me metí el año pasado para que me dieran la vidilla que no me daba el trabajo,
Pues nada, todo como muy cuesta arriba. Es una época de esas en que necesitas un parón total de todo. La putada es que el mundo sigue corriendo. Creo que llevo como unos años saturada de hacer muchas cosas y a la vez esperar. Voy a intentar reducir un poco la vida social (mi bolsillo también lo agradecerá).
Tiempo de introspección, de volver a hacer que las cosas que eran placer y se han vuelto obligación vuelvan a ser placer. ¿Cómo se hace eso?
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