31 de mayo de 2015

Évelyne Brochu y Cophine

A Évelyne Brochu la hemos conocido por su papel de Delphine en Orphan Black. Que supongo que traducido vendría a ser Delfina, un nombre no muy sexy pero que queda compensado por su "mágico y maravilloso pelo". Sí, no sé que les ha dado por internet con el pelo de esta mujer, se ve que es estupendísimo. No voy a ser yo quien diga que no, a mí las mujeres me gustan en su conjunto y de estas cosas no entiendo mucho (de trucos de belleza y tal, de lo otro sí). 

Si lo dice Tatiana, va a misa

Además, aunque la prota de la serie sea otra (Tatiana) y ésta sea rubia (ya se sabe que yo soy más de morenas) a veces hago excepciones. A una amiga mía no le acaba de convencer, voy a ver si cambia de opinión y como os he repetido trillones de veces a las demás, ya tardáis en ver la serie.

Ella es canadiense.


Fetichismo capilar (yo también tengo con el de La Moza)

Tiene 31 tiernos años.


Pues está de buen ver la chica. A ver unas cuantas más...




El horror


Ves, de morena FATAL, sigamos con el rubio


Afrodita A (si no "fuiste a EGB") no lo entenderás


Fumar caca. Fumar malo. Aunque sea sexy.

La sonrisa, característica número 1 para enamorarme así en general, aunque aquí no la han pillado del todo bien

¿Que por qué empecé a ver la serie?  Porque salía rollo bollo claro. Afortunadamente la serie no ha resultado ser un truño como pasa con casi todas las bollopelis, sino que es acojonante, con deciros que si terminara el rollo bollo continuaría viendola (menos mal que los guionistas no me leen. Por si acaso: que siga el rollo bollo).




No sé si estas dos fotos son anteriores o no a la serie, pero los que saben de marketing nos ponen estos lesbilooks para que nos enamoremos más. No hace falta, realmente.

Cómo comienzan estas dos es bastante básico, así que no os voy a spoiler nada.
La rubia es hetero y francesa, acaba de romper con el novio y conoce a Cosima (otro nombre feo, pues mirad el apellido: Niehaus) en el laboratorio de genética molecular... (eso para mí ya es otro punto más). Delphine Cormier está tristona y llorando literalmente por los pasillos, así que la morena de rastas que no son rastas, la consuela un poquillo y la rubia se relaja.

Es de buen nacida ser agraecida
No te conozco, ¿cómo te llamas?











Sé que estáis mirando repetidamente los gifs en bucle, y es que la tensión sexuarrll se puede cortar con un cuchillo, con ese "Delphine" y ese "Enchanté" acompañado de miradas lujuriosas. Cosima se queda dando palmas y casi no reacciona para decir "Enchanté" al final.

Total, pasan capítulos eternos (o quizá pasó todo en el mismo, pero a mí me pareció una eternidad) hasta que se besan, la rubia se acojona con no soy... ya sabes.... BOLLERA y se pira dejando a la científica morena en plan "eso me pasa por pillarme de una hetero, ahora ya no podremos ni ser amigas" (que es exactamente lo que quieres cuando te enamoras de una hetero, ser su AMIGA, para que te cuente sus rollos con sus novios y esas cosas).

Pero al final la Dra. Cormier se transforma en una de las "es que a mí no me gustan las etiquetas" para darse el lotazo con la gafapasti.


Y luego hasta se atreve en lugares públicos.


Ay dios mío que soy bollera que soy bollera que soy bolleraaaaa


Se supone que no me tenía que enamorar pero ha pasado, blah blah blah, sólo quiero hacer crazy science contigo y demás cosas que se dicen sobre biología y ADN cuando empiezan a trabajar juntas (las dos son muy listas y aunque no lo parezca la rubia es la dominante y la morena la timidilla, aunque tenga el carnet de bollera y la otra no).




 Como veis internet está lleno de chicas con tiempo libre para hacer estas composiciones fotográficas tan preciosas y vídeos y gifs del engendro bautizado como Cophine. ¿Os acordáis de los tiempos de Bettina y Tibette? (han pasado ONCE AÑOS. Once).


Se siguen las mismas normas para bautizar parejitas, exceptuando Maca y Esther, que Macesther quedaría feo. Si tenemos Brangelina, ¿cómo se llaman Shakira y Piqué?

Volviendo a nuestras científicas, no queda claro de qué pie calza Delphine y ahi empieza el bollodrama.




Y es que ya se sabe lo que pasa cuando juegas en el otro bando...

Muy avispados aquí los guionistas con la frasecita

En la tercera temporada Delphine aparece en plan ejecutiva agresiva sexy a rabiar, con un cambio en su fantástico y maravilloso pelo y hasta aquí puedo leer (esto tampoco lo entenderás si "no fuiste a EGB").





¡¡Estoy deseando que aparezcan más capítulos!!

Edito: de la emoción me había olvidado dos bonus vídeos. El primero de cachondeíto con más razones de PORQUÉ Evelyn. Es un must!



Si os ha gustado, que sepáis que hay otro  y otro más. Y un cuarto incluso. Y cinco. Y bueno voy a seguir investigando youtube que no puedo ver estos vídeos y actualizar a la vez.



El segundo en plan bitch boss en la serie, ojo que hay spoilers de la 3a temporada sobretodo a partir del segundo 40, por el resto, puede verse sin desvelar nada aunque no veais Orphan Black:

19 de mayo de 2015

Canas (pelos blancos)

Siempre he estado convencidísima que no tengo canas. Además, al ser rubia, pues si había alguna, como que no se notaba. No se nota a no ser que la Moza haga una investigación de mi cuero cabelludo desde todos los angulos.

Vamos, que me encontró no una cana no, tres, cuatros, cinco o cuyo nombre no quiero acordarme.

Yo como Bette Davis, lo de envejecer lo llevo mal.

No mola que te duela la espalda después de estar un día tumbada en el sofá.
No mola que las resacas duren un día (o dos). Incluso no mola tener resacas SIN haber bebido, sólo yendo a dormir tarde.
No mola que gente de 15 a 20 años te llame SEÑORA.
No mola salir a correr y que te duelan las rodillas.

Vaya, que soy más joven que muchas de las que estáis leyendo pero también más vieja que muchas de las que me leéis. Yo es que era feliz con mis 27, 28 años, algo de experiencia, menos marrones que ahora, un físico que te responde...

La Moza se reía y reía y reía, pero la verdad es que me quedé traumatizada un buen rato con mis canas, aunque haya gente con 20 años y las tenga. Son un signo de envejecimiento, como esas arrugas que cada vez se me marcan en la cara, y eso tampoco mola.

Básicamente es que no me mola nada la idea de morirme, ¿y pallá vamos todos no? A disfrutar mientras se pueda

13 de mayo de 2015

Aiiinss Cate Blanchett


 
La bollosfera anda revolucionada porque nuestra amada Cate Blanchett ha dicho que ha tenido líos con (VARIAS) mujeres. Y nosotras que tenemos una lista secreta de mujeres-presuntamente-heteros-que-nos-encantaría-que-al-final-fueran-bollos nos encanta ir tachando nombres de esta lista imaginaria. Es como si de repente este simple hecho fuera un motivo más de adoración (lo es, lo es).





Es ese extraño fenómeno por el que hemos pasado todas: conoces o te presentan una bollera nueva y automáticamente te tiene que caer bien, convertiros en superamigas... obviamente luego te das cuenta que no es así, pero ya vas con una predisposición positiva hacia esa persona hasta que descubres que es una -inserte el insulto que más le guste-.


Afortunadamente con las celebrities eso no pasa porque no las tratamos en persona, así que nos quedamos en la fase de te pongo en un pedestal.




Y es que ir sumando caras famosas a nuestro bando mola, y más si se hace con la naturalidad y elegancia que sólo podíamos esperar de esta señora.




Traducción de HULEMS de la entrevista de Variety:

A la pregunta de si es la primera vez que se convierte en lesbiana, Blanchett ha curvado sus labios en una sonrisa. “¿En el cine o en la vida real?” pregunta, tímida. Presionada por los detalles sobre si ha tenido en el pasado relaciones con mujeres, ella responde “Sí, muchas veces”. Pero no elabora la respuesta. Como Carol, que nunca sale del armario como lesbiana, Blanchett no cree en las etiquetas para la oreintación sexual. “Nunca he pensado en eso”, dice sobre cómo ha enfocado el personaje. “No creo que Carol pensara sobre eso”. La actriz estudió la era escogiendo novelas eróticas prohibidas. “He leído mucha literatura de lesbianas del periodo”, dice.



Pues nada, a esperar la peli con rollo bollo de Cate con más ganas si cabe.

Y como bonus para las seriéfilas, aunque no tenga nada que ver con el post pero como sé que os habéis puesto tontorronas, os dejo con un bollovídeo.


3 de mayo de 2015

Sentirse observada como lesbiana

Hace tiempo que no tenía la sensación de sentirme observada cuando voy con la Moza por la calle. Estas sensaciones las dejé muy atrás, justo cuando salía del armario, que eran constantes. Era desagradable pero me sentía muy activista, compensaba el mal rato con las miradas de aprobación o indiferencia del resto de la gente.

Sentir la mirada clavada de varias personas por ir de la mano, besarse o abrazarse en lugares públicos. Ya hace mucho que aprendí a pasar de esto, tanto que ni siquiera lo percibía.

Pero no sé por qué me vuelve a pasar. A decir verdad, siempre voy con la antena puesta, para percibir posibles peligros por mostrar cariño en público (es triste, pero es la realidad). Soy de esa generación que nos educaron férreamente a tener miedo a salir por la calle (no vuelvas sola, evita calles oscuras, no cojas un taxi sola, no andes cerca de portales o furgonetas, etc. etc. etc.)

Pero como en estos casos no me visibilizo, cuando lo hago en situaciones de no-peligro, me siento observada. Supongo que es mi percepción, no por que la sociedad haya cambiado su actitud. Y ya no es sólo por el hecho de sentirse señalada en plan bicho raro -algún día volveré a estar de vuelta, lo sé-, es notar la mirada sucia de los hombres que nos miran. Porque sí, la inmensa mayoría de la gente que se te queda mirando sin ningún tipo de reparo, son hombres, y es inevitable pensar que por su cabeza pasa algo de índole sexual. Entonces me muero del asco y suelto a la Moza de la mano o no la beso más, y eso me produce una impotencia y una rabia increíble.

16 de abril de 2015

Terminando Orphan Black

Por fin estamos terminando de ver la segunda temporada de Orphan Black a dos días de estrenarse la tercera.  Es la segunda vez que la veo, así que estoy atando cabos sueltos que me habían quedado. En un momento tonto, la Moza me pregunta:

- De todas las protagonistas, ¿con cuál tendrías algo?
- ¿...?
- ¿Con cuál pasarías una noche loca?
- mmm... con Sarah Manning. aunque la Señora S... no está mal tampoco.
- ¿Y una relación estable? 
- Con Cosima, POR SUPUESTO

Estallido de risas conjuntas. Creo que empieza a conocerme demasiado bien.

- ¿Y qué tendrías con Alison?
- No sé... quizá una noche loca y luego seríamos amigas xD


Así que ya véis, a veces me hace preguntas trampa a ver por dónde salgo, esta vez porque es ficción, pero a veces me pone en serios compromisos :)

Y es que la serie me gusta porque me gustan los personajes (¡no sólo los femeninos eh!) tiene intriga, tiene ciencia, suspense, y... ¡rollo bollo!



13 de abril de 2015

Bodas y bolleras invitadas

Llegó el temido momento. Cuando creía que TODAS mis amigas heteros casaderas habían pasado por el altar (sí, porque todas lo han hecho por la iglesia), me han invitado a una boda más.

Yo, que no celebro ni mi cumpleaños.
Que odio el carnaval.
Que odio la Navidad.
Que odio cualquier celebración en general.



Y si hay que gastarse dinero, más. A todas las bodas que he ido, lo he pasado de indiferente a mal. Bueno, he ido a dos bodas lésbicas y en éstas sí que he disfrutado, quizá porque eran más distintas a las hetero tradicionales o quizá porque eran amigas de verdad, no amigas de toda la vida que eres amiga porque las conoces desde siempre y les tienes cariño pero su estilo de vida poco tiene que ver con el tuyo. 




Pero bueno, esta boda no es de tan compromiso (es de amiga elegida). De hecho se casa la Presunta. Menos mal que nunca me enamoré de esta chica y era puro tonteo sinsentido, sino ya me veía en un bollodrama. Espero pasarlo bien cuando esté en la boda, porque lo que es antes... llega el temido momento de...

COMPRARSE ROPA PARA LA BODA

¿Qué voy a llevar que sea elegante, para verano, sin asarme, y que me sienta yo? 
¿Yo, que no llevo vestido desde la comunión?
¿Yo, que soy más de tejano, bamba y camiseta?
¿A mí que se me abrió el cielo cuando vi que en los bares de ambiente no hacía falta llevar tacón ni modelitos imposibles?


Puede parecer una chorrada pero es un drama porque no me siento cómoda en la ropa que se supone que llevan las mujeres a las bodas. No me gustan las convenciones pero me gusta pasar desapercibida, tampoco es plan de ir en vaquero y camisa.





¿Ser princesa por un día? 
¿Sentirme un poco disfrazada pero luego ver las fotos y pensar, "joé, qué buena que estás"?
¿El uniforme de boda de bollera invitada? ¿Pantalón negro, camisa blanca y chaleco negro?
¿Look Bette Porter? 



Ok, no somos Bette




¿Y qué peinado? ¿Y qué zapatos? ¿He oído bolso? ¿MAQUILLAJE?
Creo que ya sé porqué odio las bodas.


Así que si alguna conoce recursos como un personal shopper virtual (alguna app que me salve la vida) que avise porque, la Presunta me dejó un vestido para una boda en una ocasión, pero que me deje uno para ir a su propia boda -y me lo ha ofrecido- me parece surrealista, y ante todo, no soy una cutre.

HELP!

Si tampoco sois de vestidos, ¿qué ropa llevan las lesbianas en las bodas cuando van de invitadas?

(Sí, ya sé que es una generalización y que también hay heteros que visten sport, recordad la palabra sarcasmo).

5 de abril de 2015

No sé dónde quiero estar

Me siento rara. Será el jet lag, la regla, el resfriado, las pocas ganas de trabajar mañana y volver a la realidad. 7 días de turismo intenso, que dan para mucho que ver, mucho cansancio acumulado y demasiadas pocas caricias. No quiero etar en casa porque es lo de siempre pero tampoco quiero alargar mucho los viajes porque es estar en una alerta constante. Dónde ir, a qué hora hay que estar, dónde están los papeles, dónde estamos nosotras.

Te pasas un montón de tiempo planeando y deseando una cosa y zas, cuando te das cuenta ya ha pasado. Has perdido un objetivo y hay que buscar otros, o ir cumpliendo los acumulados, que son muchos pero con poca ilusión.
Sigo teniendo la sensación que el mundo va muy rápido y yo quiero pararme, estar sin hacer nada, aburrirme. Pero una cosa es querer y otra es poder.

25 de marzo de 2015

Esclavos de las redes

Nos hemos convertido en esclavos de las redes, almenos, algunas personas, entre las que me incluyo. Hace tiempo que no me paso por aquí porque ahora que echo la cuenta, estoy, además de en este en... 3 blogs más. Tengo 3 cuentas de twitter. 3 de google+, de las que sólo he empezado a usar una (las otras son por obligación, esto de ser android...), linkedin, Facebook... es de locos. Intento profesionalizarme un poco con esto de los blogs a ver si suena la flauta, y es trabajo, mucho. Obviamente no os diré la dirección del blog serio, quienes me conocéis ya sabéis cual(es) es (son).

Todos hemos caído en el egocentrismo al publicar cosas en las redes sociales, o blogs. De vez en cuando no va mal que te den una palmadita en la espalda, aunque sea de mentirijillas. 
Me resulta curioso (y triste) ver como algunas personas, de las que sé que su vida real no es un ramo de rosas, se dedican a poner fotos de lo felices que son, sólo por tener la aprobación de familiares y amigos, en sus comentarios: ¡guapos! ¡Os quiero! ¡Está precioso!

Pues lo  siento mucho, aunque sea un bebé, en esta foto sale fatal, así que de guapo nada. Y por mucha sonrisa en la foto, luego en casa es otro tema. En fin.


Intentaré poco a poco vencer un poco esta dependencia de la pantalla, y no es porque no salga, que lo hago a veces demasiado, pero quiero recuperar tiempo para otras actividades, como la lectura.  Me voy haciendo con libros y quedan en la estantería. Y decepcionada con el ebook, lo he intentado, pero no. Es un suplicio pasar páginas, ir a un lugar concreto... entre otras cosas.

En el próximo post hablaré del paralelismo que se puede hacer entre unaa relación de pareja, una laboral, una de fan...

Necesito desconectar el cerebro, en serio.





17 de marzo de 2015

La mala educación

En el trabajo hay 3 personas que nos han puteado mucho. Pero mucho mucho. Ha llegado el punto que me retiraron el saludo fuera del trabajo (a mí y a algunos más). Es por eso que aún a regañadientes, si te cruzas con ellos en el trabajo, al principio me salía un "hola" desganado. Pero en el momento que te cruzas por un pasillo y te giran la cara, por ahí ya no paso. Son gente que hasta evito mirarlas a la cara, y menos hablarles, porque les escupiría. Los compañeros, pasado el cabreo, les siguen saludando e intentando mantener al menos un ambiente cordial, y que no se van a poner a su nivel y que saludan por un tema de educación.

A mí me la suda que crean que soy una maleducada, la educación me sobra, pero no tengo porqué fingir con ellos cuando repito, he llegado hasta el punto de desearles una baja prolongada para perderlos de vista. Una persona que me gira la cara y me mira como si oliera mierda todo el día, merece que salga de mi boca un "hola" por una simple cuestión de cortesía? ¿Se merece mi cortesía?

Sí, soy muy rencorosa. No olvido, y a veces no sé si perdono, porque van ligadas las dos cosas. Si alguien no me interesa, la tacho de mi vida. Todo el mundo puede equivocarse, puedo aceptar unas disculpas, pero si encima se encara conmigo, esa persona tendrá mi desprecio e indiferencia por el resto de sus días.

No sé si es bueno o malo ser rencorosa, por lo menos, sirve para que no te tomen el pelo más de una vez y se lo piensen dos a la hora de asumir las consecuencias de sus actos. Lo que más me jode es que por su culpa se hayan cargado el ambiente de puta madre que había y vaya a disgusto a un trabajo que no sólo me gusta, sino que amo. Eso no se lo voy a perdonar jamás, y si algún día hago carta de despedida, además de las florecitas que nos tiramos unos a otros, no faltará su ración de odio pa ellos.¡Anda y que les den!

28 de febrero de 2015

Acosos machistas: tú también los has sufrido

Hace un tiempo que quiero escribir esta entrada pero nunca me acuerdo, y hoy La Hormiga me ha hecho memoria contando una de sus desagradables experiencias.
Sé que hay algunas webs recogiendo experiencias de diversas mujeres aunque ahora mismo no tengo presentes los enlaces (si alguien los recuerda que los ponga en los comentarios por favor). No me refiero sólo a Micromachismos, que editó un vídeo resumiendo algunas de estas situaciones, o machismos directamente, sino a acosos directos.



Algunas experiencias son escalofriantes, como la de la misma Hormiga, y me gustaría que compartáis las vuestras en los comentarios, si no os resulta muy doloroso, tanto las sufridas desde niñas a adultas. Estoy convencida que quien más quien menos, todas hemos sufrido este tipo de acosos de hombres hacia nosotras. Las que yo puedo recordar son las siguientes:

 - Yo tenía 12 años. Lo recuerdo bien porque era el año de las Olimpiadas, y mis padres habían alquilado un apartamento con piscina comunitaria, donde me pasaba todo el día. Al trampolín, de cabeza, nadando, buceando, lo normal de una niña que le encanta el agua. En uno de mis múltiples viajes al trampolín, un señor me llama la atención y me empieza a preguntar que cómo me llamo, cuantos años tengo, que nado muy bien, me tiro muy bien de cabeza, blablabla. Afortunadamente mi madre vino a rescatarme y me preguntó qué me había dicho y me advirtió que no hablara con él. Hasta la adultez no comprendí el por qué.

- Iba a un colegio femenino de monjas. En sexto de EGB corría por la calle de la escuela un exhibicionista, quien sabe si sólo eso o con alguna otra intención. Nunca lo llegué a ver, nos obligaba a hacer clase con las persianas bajadas para que ninguna mirara por la ventana. Vino hasta un tipo a darnos una charla sobre lo que pasaba, quitándole hierro al asunto, y sólo recuerdo su "solución" en tono jocoso si nos atacaba: rodillazo en la entrepierna. Ya me dirás tú qué pueden hacer las rodillas de niñas de 11-12 años ante un adulto.

 - También de niña, jugando en grupo en una plaza, mi grupo de amigas nos vino a otras dos entre divertidas y nerviosas diciendo que había un señor con una gabardina que estaba nervioso y les había enseñado el pito. No sé si fue real, pero teniendo en cuenta el nivel de inocencia y desinformación que teníamos no sé si serían capaces de saber que ocurrían estas cosas para inventárselas.

 - A los 19 fui por primera vez sola a un concierto. Como llegué pronto para estar en primera fila, hice migas con una familia que esperaba a mi lado, madre, padre e hija preadolescente. Durante el concierto estuve muy incómoda porque el marido, que lo tenía detrás, se rozaba conmigo más de lo necesario con la excusa del movimiento de los saltos y apretujones típicos que se dan en los conciertos. Fue muy desagradable, aunque afortunadamente no fue todo el rato.

- No recuerdo la edad, pero estaba en el metro apoyada cerca de la puerta con la carpeta de la uni en el pecho debido al gentío que había. Aunque en estas situaciones el espacio vital no se respeta, siempre hay un espacio mínimo entre tu cara y la de otra persona. No fue el caso. Un chico estaba peligrosamente cerca de la mía, y no recuerdo si me empecé a poner nerviosa por este hecho o porque empezó a decirme cosas. De repente noté cómo ME TOCABA EL COÑO desde abajo, así que hice parapeto como pude con la carpeta y salí zumbando con el corazón a tope en cuanto el metro llegó a la estación.

- A los 24 tuve mi primera novia. Andábamos de la mano por el parque de Montjuïc, dándonos algún que otro beso. Notamos que un viejo nos sigue, escondiéndose de vez en cuando entre los arbustos, con la mano dentro del pantalón. Estuvo siguiéndonos durante más de 10 minutos por todo el parque, y llegó a ofrecernos dinero "por hacerle el numerito" y a invitarnos a ir con él al cine.

- Iba paseando a la perra a las doce de la noche. Calle vacía, excepto algunos hombres puntuales que se ven a lo lejos (nunca veo mujeres solas, si hay mujeres a esas horas de la noche van acompañadas de sus novios o van en grupos de amigos). En eso que me cruzo con uno y me dice en voz baja._ "Qué bien lo paseas". Como si pasear un perro de 8 kilos requisiera de un gran entrenamiento técnico. Mi respuesta, el silencio. "Es un poco tarde, ¿no?". Como si a partir de cierta hora, cual cenicienta, ya no pudiera salir a la calle. Mi respuesta, el silencio (porque mientras pienso en posibles situaciones de escape, no me salen las palabras). Sorpresivamente, lo último que me dijo fue: "perdona, eh". Y se fue. Pero allí me quedé yo, asustada e indignada pensando en qué coño piensan para creerse con el derecho a decirme cosas paternalistas a medio metro en voz susurrada.

- Actualmente en mis viajes en bus los findes que me toca trabajar, a veces hay un viejo que siempre se sienta en los asientos de atrás. ¿Para qué? Se pone la mano en el bolsillo y sacad vuestras propias conclusiones. Siempre intento ponerme lo más lejos posible y he llegado a bajar del bus. Pero el cerdo se va cambiando de sitio, y si suben chicas se pone a su lado y busca cualquier excusa para ponerse a hablar con ellas. Una vez una madre viajaba con su hija y le pilló masturbándose, y se puso a gritarle como una loca y amenazándole con llamar a la policía. Su excusa fue que se estaba rascando.

- Volviendo a casa con el bus nocturno, delante mío había un par de tipos que no dejaban de mirarme. Me hacía la dormida para evitar cualquier conversación, pero cuando estaba en mi barrio, tuve que abrir los ojos para saber cuanto faltaba para mi parada. Al instante empezaron a hablarme, que si me invitaban a una copa, que si quería irme con ellos a casa... los rechacé repetidas veces al mismo tiempo que me acojonaba porque llegaba mi parada, un par antes del final de línea, así que tampoco podía esperar que se bajaran ellos antes. ¿Qué haría sí se bajaban conmigo, todo tan solitario a las 5 de la mañana? ¿Y si me seguían hasta casa? Además, iba un poco borracha, así que no iba muy rápida de reflejos. Afortunadamente se quedaron en el bus.

 No recuerdo nada más por el momento, he omitido los "piropos" sufridos por la calle (ahora hace mucho que no me pasa), los roces discotequeros, que te cojan de la cintura para pasar en una discoteca...

¿Os han pasado algunas de estas situaciones? ¿Cuáles son las vuestras?