15 de noviembre de 2021

Esta precariedad laboral debería estar prohibida

Una de las cosas que hice este verano es dejar mi curro con buen sueldo más o menos fijo para no volverme totalmente loca y emprender mi proyecto personal.

 
Una locura según todo mi entorno, sí. Al paro, poco dinero y las facturas asomando.

Al final, y más por presioens externas que por convencimiento propio, encontré un trabajo a tiempo parcial que me gusta y me mantiene cuerda,  pero con unas condiciones de mierda.

MUY, MUY MIERDA.

Más mierda de lo que me podía imaginar. 


Acabo de descubrir que estas condiciones de mierda no puedo compatibilizarlas con el paro. Bueno, tengo que confirmarlo 100%. Ya lo he intentado por varias vías (ya sabes como funciona la web y teléfono del SEPE, y si no lo sabes, es que no lo has necesitado y eres muy afortunada).

Pero bueno, que en la web del SEPE pone que los fijos discontínuos a tiempo parcial no pueden compatibilizar con el paro. No creo que dé lugar a muchas interpretaciones (si entiendes de esto, dime plis), pero ya me he puesto en contacto con la empresa porque aún no he visto ni el contrato y ya llevo un mes. A ver si realmente es mi situación.

Así son y esto debería ser perseguido y penalizado (lo de no haber visto aún el contrato, entre otras cosas).

La foto de Natalie descontextualizada solo es para romper el drama del momento



Así que me veo con este percal. Cobrando menos que lo que cobraba con el paro (que igualmente no me llega pa vivir), con menos tiempo para mi proyecto y con todo el estrés de no saber qué días o qué horas trabajo cada día.

Mi estrategia de "trabajo a tiempo parcial y complemento la mierdasueldo con el paro" a tomar por saco.

Y TODO POR UNA DECISIÓN TOMADA EN CALIENTE PORQUE ME SENTÍ PRESIONADA POR MI ENTORNO. PORQUE YO NO QUERÍA TRABAJAR, aunque lo necesitara porque en casa en estaba volviendo loca. 

Cagonmismuelas. 

Yo que quería que la próxima sesión con La Psicóloga de Mis Amores fuera la última, entre esto y que con LaGuapa parece que hablemos distintos idiomas, mi vida es una nube bastante gris ahora mismo. 

11 de noviembre de 2021

A las 18h es de noche. ¿Qué estafa es esta?

 No es ningún secreto que prefiero los meses de verano a los de invierno. 

Aún otoño, y con el rollo del cambio de hora las seis de tarde y ya es de noche. 

Qué quieres que te diga, me pone un poco triste.


Esta noche he tenido sueños raros. Estaba en un hospital-velatorio en el que la peña se iba muriendo y aunque no los conocía de nada, me ponía tristísima y me toca velar al muerto y consolar a sus familiares.

Espero no soñar de nuevo hoy. A la que empiezo con sueños chungos me toca escribirlos y a veces, se calman un poco.

No sé si lo conseguiré. Estoy un poco traumatizada porque uno de mis gatos ha matado un pajarillo.


Mi exalumno trans me empezó a seguir hace poco en insta. Tengo sentimientos encontrados, porque por una parte está vivo (tiene una depresión muy chunga con tendencias suicidas) pero a raíz de eso encontré su twitter y veo que no se ha recuperado. Me da terror que algún día deje de escribir. Supongo que sus padres no saben que tiene estas cuentas y su psicóloga tampoco. No voy a decirles nada, pero por otra parte como madre me gustaría saberlo.

Ojalá llegue a la última palabra de esta camiseta



No sé si te conté que hace 3 semanas encontré trabajo. Un trabajo que me encanta pero es tan precario que si llueve, como hoy, no curro y por lo tanto no cobro. Que me dan de alta y baja de la seguridad social cada día.

Intento no pensarlo mucho, pero me jode no ser el tipo de persona que desde bien joven sabe de qué quiere trabajar, está a gusto en una empresa y se queda por los tiempos de los tiempos y tiene una vida laboral "tradicional".

Yo tuve esa época, pero las relaciones laborales evolucionan (más bien dicho, te tratan cada vez peor) y al final acabó siendo un "no eres tú, soy yo". 


Me ha venido la regla y tengo energía cero. Llevo dos semanas aplazando mis entrenamientos y cada vez me cuesta más ponerme. ¡Excusas que me pongo! Pero de verdad, qué pereza con el día de viento y lluvia que hace. Entreno en casa, pero igualmente estos días dan para sofá y que me dejen en paz.


Foto de chica random como en los viejos tiempos


Como veo que voy saltando de pensamiento a otro y no hay un hilo conductor interesante, voy a dejarlo aquí.


Sigo echando de menos los blogs y los comentarios. Qué épocas aquellas. 

Pero de vez en cuando me apetece asomarme aquí a contar mis cosas por si alguien quiere leerlas.


30 de octubre de 2021

La psicóloga de mis amores

Hoy te voy a contar mi vuelta a La Psicóloga de mis Amores.

Después de varios meses encontrándome no muy bien (y releyendo el blog he visto que desde enero más o menos) por fin me decidí a volver a la Psicóloga de mis Amores. Ya te he hablado alguna vez de ella, pero nunca te la he presentado oficialmente. 

La Psicóloga de mis Amores fue la que me arregló la cabeza de 2017 a 2019 aprox, hasta que dije BASTA y fui a tratarme de mi dependencia emocional después de romper con EsaChica (aquí tienes un resumen de los personajes de mi historia por si te pierdes). 

Fue un como: "ojalá te hubiera conocido antes" (como el Jesús Puente con el anuncio de anticaída de pelo).  Pero bueno, habría sido imposible, porque es 10 o 11 años menor que yo, así que cuando yo necesitaba psicólogos a ella aún no le había venido ni la regla xD.





Durante el proceso terapéutico sufrí eso que llaman amor de transferencia, o sea, un enamoramiento al idealizarla como ser de luz que me escucha y me guía en mis bollodramas y dramas varios.

Que esté buena y sea maja tampoco ayuda mucho, la verdad.

En fin, que volver a verla era como un "quiero volver a verte que ya han pasado 3 años y siento que eres la única que me escucha -aunque te pague para ello-" y un "necesito realmente que me ayudes a quitarme esta ansiedad social, me des pistas sobre qué hacer con mi vida y me des truquillos para resucitar la cama lésbica".

Ok, no es bien bien así, pero más o menos para que me entiendas.


Era una de esas visitas que era "vengo por nada concreto pero por un poco de todo". 

A medida que me iba acercando a la nueva dirección de su consulta, notaba que se me aceleraba la respiración y el pulso. ¿Pero qué coño me está pasando si la ya conozco y confío mogollón en ella? 

Una vez en la portal esperé como 5 minutos a ver si se me pasaba esa ansiedad chunga, pero la cosa se ponía peor y estaba a punto de ser la hora. 

Al salir del ascensor ya tenía las manos frías y con un ligero hormigueo.

Pasamos a la consulta y le tuve que decir que estaba como el culo y me trajo un vaso de agua.

Mano de santa.

El hecho de PODER DECIR a alguien: "oye, es que estoy a las puertas de un ataque de ansiedad" sabiendo que no te tratará de manera incorrecta alivia que te cagas. Nunca, nunca lo digo (siempre pongo como excusa algún malestar físico), a no ser que sea La Guapa o mi madre (que tiene carrerón en ansiedad).



En fin, que como siempre, salí muy bien, pero sin mucha idea de qué pasará en la siguiente consulta.

Lo jodido es que no quiero alargarlo mucho (también por el tema pasta) pero sobre todo porque no quiero que se convierta en una muleta que NECESITE. (He vuelto tras tres años, pero habría vuelto muuucho antes).

Y tú ¿también te enamoraste de tu psicóloga?


18 de julio de 2021

Estoy bloqueadísima

 No sé como se me verá de puertas pa fuera, pero de puertas para dentro estoy bloqueadísima y agobiada.



Han pasado ya 18 días desde que dejé de trabajar presencialmente (ahora estoy haciendo un curso de formación), con lo que tengo más horas para avanzar en otros proyectos.


Pero no puedo.  He acabado tan saturada de todo el curso que lo único que me apetece es quedarme tumbada en el sofá y vegetar. Mientras al mismo tiempo la cabeza no para de mandarme mensajes de toooodo lo que podría estar haciendo y de ideas nuevas que estaría guay implantarlas ya.


Lo peor de todo, por eso, es que creo que estoy sufriendo el síndrome de la cabaña tardía (me acabo de inventar lo de tardía), o sea, una ansiedad social que no sufrí tras el confinamiento heavy de marzo-abril-mayo del año pasado.

Ir a tomar algo en petit comité con mis amigos vale. 

Ir a algún centro comercial en el que haya gente UN RATITO para ver si aprovecho alguna oferta aún.

Lo que me está costando sobremanera es ir a eventos en los que haya bastante gente con la que tenga que socializar, aunque sea saludarla y cruzar una frase. Y si es desconocida, muchísimo más.

Siento que la ansiedad llama a la puerta cada vez más fuerte cuando pienso o me veo metida en estas situaciones.

Por eso este año, pese a ser una de mis citas ineludibles, no he acudido a NINGÚN evento del Orgullo.

Por eso a principio de mes, que hice un curso presencial de tres días en otra ciudad, no pude dormir NADA la noche anterior por la ansiedad que me producía hacer eso, si me sentiría fuera de lugar o qué.

Y ayer, que asistí a una boda de una amiga, solo dormí 5 horas la noche anterior y una vez allí las últimas 4 horas estuve en modo concéntrate-no hiperventiles-ataques de ansiedad ahora no-ya verás que nos vamos dentro de poco-ay pero queda hora y media de coche-nopasanadanopasanada.


Y ahora en pocos días ya empiezo con "pequeñas y grandes escapadas en coche" en lugar de unas vacaciones al uso (ya sabes, la panmierda y tal) y no me he permitido pensar ni anticipar como me voy a sentir porque sino ya... aydiosmíoquetendréunaccidenteyvoyamorir.


Psicóloga de mis amores, creo que tendré que hacerte una llamadita.



Viñetas de Alberto Montt



16 de junio de 2021

No me gusta el mundo en el que vivo

Estos días estoy un poco de bajona (también por dormir poco) porque vivimos en un sistema que no me gusta nada. Y me genera muchas disonancias cognitivas y esos rollos psicológicos vivir en una sociedad donde hay poco respecto, consumismo atroz, competencia máxima, poca cultura del esfuerzo...

Cómo nos dejamos manipular tan ricamente y luego vamos de cuñaos pensando que lo sabemos todo. Simplemente para sentirnos seguros y creer que tenemos controlada una realidad que no podemos controlar ni comprender al 100%. 


No, no estoy hablando de COVID ni de vacunas ni de esos rollos, que me tienen hasta el toto ya.


Hablo de que todos muy feministas y luego que "me cago en tu puta madre" y "siempre saludaba" o "es un loco".

Hablo de que para qué esforzarse en el curro o la escuela si voy a cobrar el mismo sueldo que el que se deja la piel y a aprobar aunque no dé un palo al agua. 

Hablo de que yo tengo en cuenta el medio ambiente pero luego me cambio el móvil cada seis meses y siempre reciclo los kilos de plástico que compro.

Y de más cosas pero no se me ocurren otros ejemplos porque tengo el cerebro colapsado.

Baaah qué cansino todo.


Qué mal me ha sentado la docencia formal, por Dior.


Por cierto, ¿sabéis con que clase y a qué excursión me ha tocado ir de acompañante de fin de curso?


Exacto, con los que llevan haciéndome bullying todo el año y llevo contando las horas que me faltan para perderlos de vista.  Y nada más ni menos que a la playa (recordemos el  post anterior en la que tenía una enamorada). 

Como que ponerse en bikini y estar todo el días con ellos va a ser súpercómodo.

5 de mayo de 2021

He sido víctima del despecho

Hoy vengo a contarte una historia gloriosa. Como mis posts de hace años. Si eres lectora veterana, yo creo que te va a gustar, por lo surrealista. Coge palomitas.


Hace unas semanas, salí por primera vez del armario delante de una clase de alumnos. 

Adolescentes.

Con los que tengo confianza y buen rollo. Pero bueno, eso también provoca, si te pasas, que te vean como colegui y se te suban a la chepa. También he de decir que es una clase muy cañera, que es el eufemismo actual que se utiliza para decir que son unos maleducados que no paran de hablar, desafiarte y vacilarte.

Yo también voy con chupa de cuero,
pero no soy Michelle. Quiero ser alumna de Michelle.


Vamos, que cada vez que tengo que entrar en esa clase me dan todos los males.

Una niña, llamémosla Juana (nombre inventado) me vino a preguntar en privado si era hetero. A lo que respondí no automáticamente. Porque yo me esperaba que me preguntara si era bollera, no al revés. Quizá ya tenía el "NO" muy integrado, así que mientras decía ese no automático me estaba dando cuenta que estaba saliendo del armario.

- ¿Y cómo lo sospechaste?

- Lo pensé desde el primer día. Tú sabrás como te comportas en clase.

Me sonó un poco a amenaza y estuve pensando qué coño había hecho, a parte de vestir con vaqueros, bambas y camisetas.


Al cabo de los días salí del armario con toda la clase entera (total, seguro que ella ya se lo había contado y me preguntaron directamente si tenía novia). 

Era mi salida con alumnos por primera vez en mi vida como docente, es decir, después de 3 años. Por fuera estaba supersegura, pero por dentro un poco acojonaílla porque cuando se ponen en plan cotilla y yo con el superpoder del outing activado temía que la cosa se fuera de las manos. 

Y sobre todo porque poco se habla del bullying de alumnos hacia maestros.


Bueno. 

Que pasaron los días, y la semana pasada me hicieron una putadilla anónima que para ellos es ji-ji-ja-ja y para mi fue un viernes, sábado, domingo y lunes de mierda. Había que encontrar al culpable.

Esto es lo que decía mi cabeza:

- No te has sabido ganar su respeto.

- Su tutora se ha enterado que los tienes asilvestraos y se te ha ido de las manos.

- Te lo han hecho porque eres bollera.

- No sirves para enseñar.

- Has acabado siendo la típica profe pringada como el que tuviste en el cole, que le ponían tiza en la silla y pegamento en el picaporte. 

- Por mucho que no quieras ser la profe chunga e intentes caer bien, igualmente te van a putear.

- El sistema educativo es una mierda.

- La sociedad es una mierda.

And so on.

Vaya, una ristra de cosas que elevó al 100% el 80% de pensamientos de dejar la enseñanza secundaria.

Estaba yo con esta bajona, mala leche y miedo de volver a entrar en esa clase hasta el martes (ayer) que me volvía a tocar. Por indagaciones varias yo ya sabía quién era la culpable que SORPRESA, era Juana. 


¿Qué giro de guión eh? 


Pues Juana no asistió a clase, se presentó 5 minutos antes de acabar y cuando salí vi por el rabillo del ojo que me seguía por el pasillo. Quería hablar conmigo.

Para pedirme perdón, bla, bla. Y en medio de su verborrea, me suelta que la idea no fue suya, PERO QUE LO HIZO PORQUE YO LE ATRAÍA, era su crush (ahora hablan así), y cuando se enteró que yo tenía novia se enfadó muchísimo, que porqué no se lo había dicho cuando le dije que era bollera y que como estaba tan enfadada decidió hacerme esto a mí. 

Yo: 



La mente adolescente, cómo es.

Ríete tú de la Isla de las Tentaciones.

8 de marzo de 2021

Estoy un poco asíN

Vengo a quejarme. 

Porque mi pareja el resto de la gente me escucha pero no me hace sentir comprendida.


He aguantado bastante, pero confieso que esto de la encerrona municipal e ir con la mascarilla a todos lados y hablar alto con ella (soy profe) empieza agobiarme y a ahogarme. Bueno, no empieza, ya lo estoy. 

He intentado vivir en una realidad paralela en la que no hay noticias y la gente que no ha tenido problemas de salud para de decir: es que no se puede hacer nada, es que estamos secuestrados, es que podemos ir ni a cenar a un restaurante, es que NO PODEMOS NO PODEMOS NO PODEMOS.



QUE YA LO SÉ. VAMOS A CENTRARNOS EN LO QUE SÍ PODEMOS HACER, ¿VALE? 


 

Pues no vale, porque casi toda la sociedad que tiene salud y dinero está en este plan. No me pidais datos, es una percepción.

A esto se le suma que estoy confirmando que lo de trabajar de profe no es para mí. Tras tres años intentándolo, el desgaste mental, físico y emocional es tan grande que creo que el curso que viene tiro la toalla. No he tenido hijos para no tener que aguantarlos, voy a aguantar los de los demás.

Podría poner los motivos pero dará para otro post.


¿AHHHH Y DE QUÉ VOY A VIVIR?


Pues de ahí me viene también gran parte del estrés. 


CAMBIOS, CAMBIOS, CAMBIOS, no puedo con ellos. Buscar trabajo (en este marco incomparable), adquirir nuevas habilidades para estar preparada si surge la ocasión...

Y mientras ropa por doblar, pipis y cacas del cachorro por recoger (ya somos 5 mamíferos en casa), cenas que preparar y platos por fregar (no muchos, que tenemos lavavajillas).

 No me satisface ni el Satisfayer.


Y pienso en los amigos que ya no watsapean ni yo watsapeo, y en qué mierda de estado zombi-apático social nos hemos instalado la mayoría. Que mucho quejarse de no nos dejan hacer, pero cuando se puede, aunque no sea al 100%, no hacemos.

Y pienso en cuando iba a la uni, que qué guay era ser joven. Y tomarse más de dos cervezas y no acabar con una resaca del copón. Y pienso en esas parejas-rollos-novias que lo fueron un rato pero no lo fueron para siempre y que tengo que aguntar el impulso de no ver nuestras fotos o leer lo que escribía sobre ellas, pero a veces caigo. Y escucho nuestras canciones que ya no lo son y me pongo triste.

Y en que me gustaría volver a la psicóloga pero no quiero hacerlo por videoconferencia. Y si es presencial no la quiero con mascarilla, quiero ver su sonrisa y sus gestos enteros. Pero básicamente no voy porque no sé qué mierdas le contaría con esta bola que tengo, no sabría ni por dónde empezar y solo iría porque me escuchara y me diera un poco de deberes.

7 de enero de 2021

Estoy hasta el coño

Bueeeno amigas mías que aún merodeáis por aquí.

Llega 2021, yo sin ningún propósito en particular para este año y ningun balance, porque soy de las rancias que no els gustan las fechas de calendario impuestas blablabla.

Lo que sí tengo es un deseo, y es que por favor, se acabe ya esta mierda del coronavirus.  Evidentmente por lo primero que quiero que termine es por todo el sufrimiento a nivel salud física y mental, tanto de pacientes, familiares y trabajadores. Eso lo voy a dejar de lado porque es obvio que es la primera prioridad.

Pero yo aquí vengo a quejarme de "problemas del primer mundo".

Que quiero que acabe ya para que terminen ya las noticias y las conversaciones MONOTEMA.  Es que no puedo más. 

 

¡NO PUEDO MÁS! 

Tenía que gritarlo.

 

Hablemos de otras cosas que no tengan nada que ver con el coronavirus, por favor. Por salud mental.

Lo que más echo de menos de vivir sola es no poder tener apagada la tele y no estar escuchando noticias, debates, o lo que sea. Da igual, TODO es coronavirus.

Los anuncios de "pronto volveremos a sonreír compra-compra" y demás mensajes Mr Wonderfuleros tampoco puedo con ellos.

Lo de hacer de profe

También estoy muy hartita, por trabajar de profe (nótese la diferencia con "ser" profe), de los típicos: "es que tenéis muchas vacaciones", "no será para tanto el frío que hace en el aula", "sois unos quejicas", "por qué no te has presentado a opos -como si fuera un pecado mortal-", es que "LA VOCACIÓN" (usado como sinónimo de déjate pisar tus derechos laborales y no te quejes).  

BLABLABLABLA.

Lo peor no es que sea "la sociedad" en general, lo peor es cuando te viene de gente cercana. 

Os cambio las vacaciones de profe por un trabajo que me permita descansar el cerebro más allá de las 6 horas diarias que duermo.


Y lo de no dormir

Y sí, al estrés normal de dormir poco y mal por el trabajo, se le sumaron dos gatos bebé en junio. Y ahora que ya empezaba a dormir mejor... un perro de mes y medio! No os contaré las visicitudes, solo deciros que hoy me he despertado con 6 uñas clavadas en mi torso y todos los libros de la mesita en el suelo con las puntas dobladas. 

Y no os pongo foto porque se me ha jodido la cámara del móvil después de limpiarlo con agua... exacto, por el coronavirus.




30 de abril de 2020

Propósitos de desconfinamiento

Igual que hay gente que hace propóstos de Año Nuevo, ayer me dio por pensar que no estaría mal hacer propósitos de desconfinamientos, desescalada, o la nueva normalidad como lo llaman.

En realidad, son propósitos que tengo desde hace mucho, pero (excusa) el exceso de inputs y vida estresante me hacía aplazarlos. Por lo que, en "mi nueva realidad" intentaré:

1. Comprar en pequeños comercios. Empezar a hacer barrio y evitar ir al súper (los centros comerciales ya no los pisaba mucho)y grandes almacenes para comprar cosas que estén en tiendas, aunque sean un poco más caras.

2. No comprar en Amazon ni pedidos online a casa, a no ser que sean cosas muy específicas que no estén en tiendas.

3. Seguir sin comprar en Glovo, ni Deliveroo, ni cosas de estas. 

4. Si tengo que esperar en colas, o tardar más comprando, intentaré no impacientarme.

5. Disminuir el consumo de redes sociales. Esto lo he intentado muchas veces y nunca he podido. Empecé el confinamiento bastante enganchada, pero últimamente me he metido en un proyecto personal (hacerme rica y famosa) y apenas entro en ellas.

6. Trabajar menos horas/intentar hacer un cambio de rumbo a mi profesión (esta serña la más difícil).

Por el momento esto es todo, que creo que prácticamente se podría resumir en hacer un consumo responsable.

¿Y las vuestras?

20 de abril de 2020

La emoción de las primeras veces

Estos días he aprovechado para volver a ver la trilogía de El Señor de los Anillos. Tengo la versión extendida, y alguna vez había intentado volverla a ver, pero lo dejaba después de la primera. Debido al confinamiento me están entrando ganas de hacer cosas que había dejado apartadas o a medias desde hace AÑOS (décadas?).


¿Qué maldito ritmo a contrarreloj hemos llevado para postergar  cosas sencillas durante tantos años?

¿Por qué hasta que no nos han obligado a parar no hemos sabido encontrar tiempo para empezar cosas que se iban trasladando al final de la lista?

En fin, que hacer estas cosas pendientes o revivirlas, me ha hecho entrar en nostalgias gordas. Ordenar fotos de hace 15 años, ver la peli... y he recordado la emoción de las primeras veces. De la peli (sobretodo la primera, la que más veces he visto por lo que os contaba antes), recordaba multitud de escenas que me impactaron por primera vez, lo atónita que me quedé cuando vi Rivendell, cuando apareció Arwen, Legolas, Bárbol (este de la 2), Galadriel, esa luz de los elfos, los Nazgul, la puerta de los argonautas...

Lord Of The Rings: Amazon Chose The Perfect Point In ...

Esa sensación que se te eleva el pecho y parece que te va a explotar. Pues bien, estas sensaciones se han ido al volver a ver la peli. Y obviamente recuerdo como me sentí, pero soy incapaz de volverlo a reproducir, ya no hay el factor sorpresa, ya no es la primera vez.  Con los años se reducen las posibilidades de primeras veces, y eso me entristece (aunque bueno, hay primeras veces que mejor olvidarlas, ciertamente -you know what I mean-).


Arwen... me enamoré perdidamente de ella la primera vez que la vi (aunque tristemente no lo supe hasta un tiempo después, porque en esos tiempos era presuntamente hetero), casi de la misma manera que me enamoré de Aragorn y Legolas (es lo que tocaba como presunta hetero).


 

No podía haber un amor tan puro y maravilloso como el de Arwen y Aragorn, deseaba con todas mis fuerzas vivir eso pero con un Legolas (era más jovencillo y un elfo, no lo olvidemos)... solo que en el fondo deseaba justo lo contrario (a ella, por si aún no os había quedado claro).


Galadriel también me parecía sobrehumana (obvio, es una elfa)...

 

...pero no volví a ella hasta que, esta vez sí, me enamoré con todas las letras de Carol sin vergüenza ni culpabilidad alguna.

Οικογένειες Ουράνιο Τόξο: The Price of Salt. Patricia ...